Propuestas artivistas para la Organización Qué Hacen los Diputados

Para desarrollar el trabajo de Artivismo se ha optado por plantear posibles acciones para el proyecto Qué Hacen los Diputados con la intención de que el resultado pueda servir a los objetivos de campaña de dicha organización. Para hacer un brainstorming sobre las posibles acciones que esta organización podría plantear, se mantuvo una reunión con Vicky Bolaños, ex alumna del Máster CCCD y una de las impulsoras de Qué hacen los Diputados.

La iniciativa Qué hacen los diputados empezó a gestarse en junio de 2011. Un grupo de personas interesadas en la vida política se propuso usar las herramientas digitales para monitorizar la tarea de los políticos. Los objetivos del proyecto son:

  • Acercar a los ciudadanos las decisiones políticas que les afectan.
  • Ayudar a mejorar la transparencia.
  • Conseguir la implicación de los ciudadanos en el seguimiento de nuestros políticos.

La intención con este ejercicio de reflexión es aportar ideas para llamar la atención sobre ciertas deficiencias del sistema democrático que son la base de los objetivos de la mencionada organización.

En el proceso de debate sobre las posibles campañas surgieron dos tipos de acciones:

– Campañas proactivas que sirvan de base para tratar temas de carácter más general. Usar las campañas para escenificar y poner de relieve cuestiones cómo la falta de transparencia, de participación o de rendición de cuentas en el seno del Congreso de los Diputados.

– Campañas reactivas que se generen de forma más rápida y reaccionen ante un hecho concreto. Un ejemplo sería el uso de memes para llamar la atención sobre cuestiones concretas.

A continuación se exponen dos ideas surgidas durante el brainstorming.

Propuesta de campaña artivista sobre la transparencia del Congreso de los Diputados

Uno de los mayores problemas con los que se encuentra la ciudadanía a la hora de participar es, además la falta de procesos claros de participación, la falta de información sobre el funcionamiento de lo público, sobre todo del desarrollo de la toma de decisión.

El Congreso de los Diputados es un claro ejemplo de ello, esta es una lista de procesos de los que no se puede acceder a ninguna información:

  • Las reuniones de la Mesa del Congreso, que suelen celebrarse a principios de semana para, entre otros, decidir qué temas de los propuestos por los grupos parlamentarios tramitará la Cámara. No es posible enterarse inmediatamente de qué iniciativas ha aceptado a trámite ni de los argumentos que han esgrimido para defenderlas o rechazarlas.
  • La Junta de Portavoces parlamentarios, que establece el orden del día de los plenos, podemos acceder a sus decisiones a través de las ruedas de prensa posteriores que ofrecen los grupos (que a veces se publican en Internet), pero podemos obtener una información sesgada, si cada portavoz da una explicación bajo su punto de vista y los intereses de su grupo.
  • Las reuniones y comparecencias de algunas subcomisiones parlamentarias. No queda muy clara la razón para no publicar los documentos que va generando el trabajo de la subcomisión.
  • Las votaciones en Comisión se ofrecen sólo en número (de síes, noes y abstenciones) y no por diputados o grupos parlamentarios.
  • La web del Congreso presenta la información de forma poco accesible si no se conoce en profundidad. Las iniciativas legislativas no están relacionadas unas con otras, no se ofrecen de forma digital los informes, estadísticas o estudios empleados para elaborar las leyes, ni se facilita que el ciudadano pueda seguir el avance del proceso legislativo.

Para llamar la atención e ilustrar estas carencias en la transparencia del trabajo del poder legislativo en España se plantean dos ideas:

Las Cajas negras

La idea seríadepositar en frente del congreso cajas negras que lleven cómo rótulo subcomisiones parlamentarias. En concreto se propone construir tres cajas negras para las siguientes subcomisiones:

– Subcomisión de Redes Sociales: Al abrir la caja se encontraría el pájaro del logo de twitter muerto.

En esta subcomisión están compareciendo expertos en derecho de Internet, privacidad, infancia y su relación con la red, etc. Al no ser públicos los contenidos tratados en la subcomisión, puede llevar a pensar que las conclusiones y propuestas de regulación intenten constreñir la libertad en Internet. Si se publicaran esos contenidos no habría lugar para elucubraciones. El pájaro representa el posible intento de limitar la libertad en la red en cuanto a libertad de expresión.

– Subcomisión de Prácticas, seguimiento y propuestas de empleo juvenil. Al abrir la caja se encontraría un joven intentando salir de la caja.

En las diferentes sesiones celebradas, cuyo contenido es desconocido, han comparecido varios expertos, pero ningún joven. Es contradictorio que un órgano que representa a la ciudadanía no cuente con esa parte de la ciudadanía para la que está previsto legislar. El joven intentando salir de la caja representa a la juventud que tiene estudios, no tiene trabajo ni perspectivas de conseguir uno y que tampoco puede defender sus derechos ante el órgano que acoge la soberanía popular.

– Subcomisión de Reestructuración bancaria y saneamiento financiero. Al abrir la caja se encontraría un trozo de carne en estado de putrefacción.

Aunque el Congreso ha llevado a cabo muchas iniciativas públicas para sanear el sistema financiero, el hecho de que haya una subcomisión tan especializada que lleve a cabo reuniones a puerta cerrada no hace más que alimentar posibles suspicacias en un momento en el que los conflictos generados por la venta de preferentes o el milmillonario rescate financiero no han hecho más que empeorar la desconfianza de los ciudadanos. Cualquier iniciativa en este campo requeriría una mayor transparencia.

La fundamentación de esta idea sería la representación de la idea que defendieron algunos teóricos como Max Weber o Eric Voegelin, que plantearon el concepto de representación desde el grupo como una especie de “caja negra”

Candados en la puerta de la Comisión de secretos Oficiales

La idea sería poner un gran candado en la puerta de la sala donde se vaya a celebrar la próxima sesión sobre secretos oficiales. Para poder desarrollarla bien habría que grabar el momento en el que los diputados intentan entrar a dicha sala y no pueden y se abre un mensaje que lee: No más secretos sin regulación.

En España la ley sobre secretos oficiales data del 5 de abril de 1968 y no detalla cómo se clasifica la información ni omo desclasificarla. La recién aprobada Ley de Transparencia, Acceso a la Información y Buen Gobierno tampoco habla de secretos oficiales. Son los responsables políticos que están en el Gobierno los que deciden qué información se considera secreta y cuánto tiempo permanece con dicho estatus.

Es necesario que existan mecanismos claros de desclasificación de información porque nada puede ser secreto para siempre, es la única forma de que todas las acciones políticas sean valorables por la sociedad. Existen mecanismos, en algunos países están incluidos en las leyes de transparencia, que se establecen para asegurar que si bien una parte del trabajo de los estados se desarrolla al margen del escrutinio público para asegurar el orden público por ejemplo, pasado un tiempo esta información sí se conocerá. Hablamos de establecer límites a los secretos oficiales, se puede exigir la publicación de un documento cuando el motivo que llevó a su clasificación haya desaparecido y/o establecer un límite temporal para asegurar que ninguna acción de las instituciones públicas quede fuera del conocimiento de la sociedad. Esto evidentemente no impide que se cometan violaciones de nuestros derechos en el momento en que ocurren pero sí permiten depurar responsabilidades si se llevan a cabo y establecer mecanismos para que, de ser así, no vuelva a ocurrir.

Hace poco veíamos como Operación Palace, el falso documental dirigido por Jordi Évole, quien explicaba como una de las motivaciones del proyecto fue la todavía falta de información sobre mucha de la documentación relacionada con con el golpe de Estado ocurrido en España el 23 de febrero de 1981, que sigue siendo clasificada.

Referencias:

Bolaños Vicky (2013). Transparencia y datos abiertos Organizaciones para el empoderamiento de la ciudadanía. Trabajo de fin de Máster en Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digitales de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Que hacen los Diputados y Anderica Victoria (2013). Las sombras del proceso legislativo en España. Disponible en http://www.eldiario.es/zonacritica/sombras-proceso-legislativo-Espana_6_193590644.html

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Asignatura de prácticas

Durante el transcurso del máster he acudido y participado en una serie de eventos que complementan tanto los trabajos que he ido realizando como mi trabajo de fin de máster, algunos de hecho han sido fundamentales para avanzar en contenidos con los que no estaba familiarizada.

En la mayoría de los eventos en los que he participado lo hice en calidad de representante de Access Info Europe, la organización en la que trabajo a tiempo completo.

Para presentar este informe he decidido dividir los diferentes eventos por temática ya que así cobra más sentido la lectura del mismo. En cada uno de los eventos indico tanto la fecha coma la duración del mismo.

Las diferentes temáticas que he tratado durante el curso son:

–       Gobierno abierto

–       Participación Ciudadana

–       Transparencia

–       Periodismo y acceso a la información

Gobierno Abierto

Las políticas de transparencia y de gobierno abierto han llegado para quedarse, desde el año 2000 se han aprobado 59 de las 97 leyes de acceso a la información que existen en el mundo, incluyendo la española que se aprobó en diciembre de 2013, y en 2012 se lanzaba la Alianza de Gobiernos Abiertos, una iniciativa internacional que tiene como objetivo desarrollar los compromisos de los Estados en el desarrollo de políticas de Gobierno Abierto y de la que España es miembro desde el principio.

Estas políticas de transparencia y gobierno abierto -definido este último por aquellas políticas que engloban la transparencia, la participación ciudadana, la colaboración entre sociedad civil y poderes públicos y el uso de nuevas tecnologías- llegan con fuerza debido a la presión que ejerce cada vez con más fuerza y unidad la sociedad civil, a nivel nacional y a nivel internacional. La unión de organizaciones de expertos que internacionalmente definen los principios que deben regir estas nuevas políticas asegura el trazado de un camino, que si bien no tiene por qué ser uniforme, si debe tener muchos puntos de encuentro entre los países. Decía Nathaniel Heller, director de Global Integrity que “cuanto más tiempo permitamos que Gobierno abierto signifique nada o cualquier cosa, más aumenta el riesgo de que se convierta en un término vacío y pasto de la retórica”.

En España estas políticas de transparencia y gobierno abierto también asoman la cabeza tímidamente pero de una manera un tanto torpe y cometiendo en su desarrollo los mismos errores que este tipo de políticas quieren subsanar. Así la tramitación de la ya aprobada ley de transparencia ha sido considerada opaca y no se encuentra ni una sola referencia en las páginas web de nuestras instituciones a la pertenencia de España a esa Alianza de Gobiernos Abiertos.

Durante los dos primeros años de vida de la Alianza de Gobiernos Abiertos España ha tenido un papel muy tímido sin haber introducido a raíz de esta iniciativa ningún cambio sustancial (la ley de transparencia es un proyecto que hacía mucho tiempo estaba en marcha) en sus políticas de Gobierno Abierto. Esta conclusión es la que he podido tomar tras las investigaciones realizadas en el marco de mi trabajo en Access Info Europe y que se plasman principalmente en una investigación analizaba los trece compromisos que España había prometido implementar durante los dos primeros años de vida de la Alianza de Gobiernos Abiertos. Esta investigación se puede leer aquí: http://www.access-info.org/es/open-government-data/505-ogp-spain-analysis

Para presentar la postura de mi organización así como los resultados de mi investigación acudí a los siguientes eventos relacionados con esta iniciativa internacional:

Debate sobre el progreso de la implementación del plan de acción de España para el Open Government Partnership.23 de octubre de 2013, Madrid.

El grupo de investigación de la Fundación Ortega Marañón GIGAPP me invitó a comentar la implementación del plan de acción de España para el Open Government Partnership.

Durante este evento expuse la investigación que desarrollé en el marco de mi trabajo como coordinadora de campañas e investigadora legal en Access Info Europe sobre este tema. Esta investigación analizaba los trece compromisos que España había prometido implementar durante los dos primeros años de vida de

Link del evento: http://gigapp.org/es/gobiernoabierto/jornada-de-debate-sobre-el-plan-de-accion

Día de la Sociedad Civil del Foro Anual del Open Government Partnership. 30 de octubre de 2013, Londres (duración: un día).

En el marco del Open Government Partnership (OGP), y un día antes del primer encuentro anual de esta iniciativa, la Sociedad Civil que trabaja en este asunto organizó una jornada para tratar diferentes cuestiones relacionadas con el gobierno abierto. En dicho evento además de asistir como oyente, organicé una mesa redonda que se llamaba Don’t complain campaign (¡no te quejes, haz campaña!), con el objetivo de animar a las organizaciones de la sociedad civil de todos los países miembros del OGP a crear campañas activistas específicamente dedicadas a promover el gobierno abierto a nivel nacional.

La razón por la que decidimos apostar por esta temática para nuestro panel es porque en las distintas comunidades que forman el colectivo de organizaciones involucradas en el OGP, no habíamos detectado que hubiera a nivel nacional un movimiento suficientemente crítico hacia los compromisos que los distintos gobiernos proponen cada dos años en sus planes de acción de mejora del gobierno abierto, la mayoría de ellos poco ambiciosos y muchos de ellos con muy poco que ver con Gobierno Abierto.

Para más detalles sobre este panel se puede consultar: http://www.opengovpartnership.org/get-involved/london-summit-2013/cso-day

Encuentro anual del Open Government Partnership. 31 de octubre – 1 de noviembre de 2013, Londres, (duración: dos días).

Los días 31 y 1 de noviembre asistí encuentro anual 2013 del Open Government Partnership cuya apertura fue liderada por el Primer Ministro Británico David Cameron.

Este encuentro constaba de muchas sesiones dedicadas a todas las temáticas que el concepto de gobierno abierto: transparencia, open data, acceso a la información, integridad de los gobiernos, lucha contra la corrupción, transparencia fiscal y participación entre otros.

Personalmente tuve la oportunidad de acudir a las siguientes sesiones:

Primer día:

–       Apertura: Presentación del Primer Ministro Británico David Cameron.

–       Apertura e información sobre integridad pública.

–       Sesión del grupo de trabajo sobre acceso a la información del OGP del que Access Info Europe es colaborador activo.

–       Institucionalización de las políticas de participación ciudadana. Esta sesión fue especialmente interesante ya que daba a conocer ejemplo de cómo implementar políticas de participación en países donde, como en España, no existen a penas políticas que desarrollen esta materia.

–       Sesión sobre financiación de partidos políticos.

Segundo día:

–       Sesión sobre la protección de los whistlebowers y la integración de esta materia en el contexto del OGP.

–       Sesión sobre las nuevas fronteras del Gobierno Abierto. Vídeo resumen de las ideas que se presentaron: http://vimeo.com/78012394

–       Sesión sobre la transparencia de los beneficiarios últimos de las empresas.

–       Clausura

Durante el evento un grupo de investigadores de la Universidad de nueva York me entrevistó para el proyecto Open Gov Stories, aquí se puede ver el vídeo: http://www.thegovlabacademy.org/impact-story-victoria-anderica-open-government-standards-spain/

Se pueden consultar los vídeos de este evento en su canal de You Tube: http://www.youtube.com/watch?v=bte2uz_m-04&list=PLMDgGB-pYxdFNupM0kiHFPjwv8by2alxY

Para más información sobre el evento ver: The Open Government Partnership’s 2013 Annual Summit

Congreso internacional: “Gobierno Abierto. Teoría y realidad.”, 21-22 de noviembre, Valencia (un día).

Participé en el Congreso internacional: “Gobierno Abierto. Teoría y realidad.”, organizado por la Universidad de Valencia que tuvo lugar en Valencia. Mi exposición trataba sobre los Estándares de Gobierno Abierto, proyecto de Access Info Europe del que soy coordinadora.

Para más información sobre este Congreso se puede visitar la web: http://www.congresointernacionalogov.com/p/presentacion.html

Evento regional europeo del Open Government Partnership. 8 y 9 de mayo de 2014. Dublín (dos días)

Para más información sobre este evento ver: http://www.opengovpartnership.org/es/node/3742

Participación ciudadana

Durante este año he procurado acudir y participar a eventos relacionados con la participación ciudadana ya que es uno de los temas que estudiaré en mi trabajo de fin de máster. Además de las sesiones ya mencionadas en el apartado sobre Gobierno Abierto, acudí a las siguientes sesiones:

24 y 25 de Octubre. Encuentro abierto de innovación política (tres horas) organizado por la Green European Foundation, con el apoyo de fondos provenientes del Parlamento Europeo a través de la Fundación EQUO.

Asistí a una sesión en la que distintas organizaciones como Qué Hacen los Diputados u Open Kratio presentaron su visión del incremento de la participación ciudadana.

12 de noviembre de 2013, Labodemo (tres horas).

Labodemo es un grupo de Medialab Proado que ha creado un espacio de intercambio de puntos de vista entre desarrolladores y usuarios interesados en las herramientas de participación democrática en la red. El Laboratorio Democrático es también un punto de apoyo para analizar y estudiar los procesos de participación y decisión en todas las escalas.

El 12 de noviembre organizaron una jornada en la que se presentaron distintas herramientas de participación ciudadana:

–       Loomio, vídeo

–       Kuorum

–       Incoma, http://blog.incoma.org

–       Appgree, vídeo

–       Agora Voting

Para más información sobre esta jornada ver: http://medialab-prado.es/article/labdemocratico2

1ª Jornada Pirata: “Participación, Transparencia y Lucha contra la corrupción”, 16 de noviembre, Barcelona (un día).

Participé en este evento exponiendo los principios de participación ciudadana que desde Access Info hemos desarrollado en el marco del proyecto Open Government Standards.

Para más información sobre este evento, ver: https://comunicacionculturayciudadaniadigital.wordpress.com/2013/11/30/innovapolitica/

Transparencia

El concepto de transparencia ha evolucionado en los últimos años y mientras en los años 1980 se refería a la posibilidad del administrado de conocer información sobre los procedimientos que tiene abiertos con la administración, hoy se ha convertido en el principio que debe regir la acción de los poderes públicos. Si bien esto es una realidad teórica y relativamente fácil de exigir a través de un ejercicio de Lobby, en la práctica es más complicado ya que la demanda de publicación de información se hace utilizando los ejemplos que ya están en marcha a nivel internacional, aunque estos no siempre reflejan un concepto desarrollado y completo de la transparencia.

Los eventos a los que atendí sobre este tema son los siguientes:

III Foro de Transparencia y Buen Gobierno “Desafíos de la implementación de una legislación de transparencia” 20 y 21 de Enero de 2014 en la Sede Senado de España (dos días)

Para más información sobre estas jornadas ver: http://www.fundacionchile-espana.org/content/eventos/detalleevento.php?id=108

Evento de la Red Ciudadana del partido X en Málaga, 7 de febrero de 2014 (cuatro horas)

En este evento hice una breve introducción al derecho de acceso a la información y presenté la recién aprobada ley de transparencia española.

Se puede ver el vídeo de este evento en: http://partidox.org/en-directo-jornadas-frente-a-emergencias/#malaga

VI Jornadas técnicas de Archivos en la Administración Local, 22 de mayo, Málaga (tres horas)

Durante esta jornada presenté un análisis crítico de la ley de acceso a la información española y expliqué en qué consiste el derecho de acceso a la información en la práctica.

Para más información sobre esta sesión ver: http://www.archiverosdeandalucia.org/noticias-archiveros/vi-jornadas-tecnicas-de-archivos-en-la-administracion-local/

Periodismo y acceso a la información

Octubre 2013- Junio 2014. Profesora en las clases en el Máster en Periodismo de Investigación, Datos y Visualización de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Coordinadora y profesora del Módulo sobre Derecho a saber: Legalidad y Transparencia. Acceso a la información pública.

Para más información sobre este Máster ver: http://www.escuelaunidadeditorial.es/master-periodismo-de-investigacion.html

Legal Leaks workshop Tour. Junio 2013.

Desde el 1 de junio hasta el 18 de junio organizo y participo como ponente en jornadas de acceso a la información para periodistas en Kosovo, Albania, Bosnia y Herzegovina, Montenegro y Serbia. Estas sesiones se enmarcan en el proyecto de Access Info Europe Legal Leaks que es una guía de acceso a la información para periodistas.

Para más información sobre estos eventos ver: http://www.access-info.org/es/legal-leaks/578-legal-leaks-balkans

Ciencia abierta, acceso a la información y publicaciones open Access

(Seminario de Antonio Lafuente)

1.- El conocimiento abierto. Un bien especial.
El conocimiento es un bien especial porque no se agota cuando se comparte: compartir ideas no empobrece al que las comparte, por esa razón, explican Antonio Lafuente y Andoni Alonso, debería ser fácil de aceptar el conocimiento abierto, porque no genera desigualdades (Lafuente y Alonso, 2011). Además, como apunta Bruno Moulia, en el ámbito de la ciencia el conocimiento solo se ve realmente realizado cuando el nuevo conocimiento que se ha generado es usado por otros; la publicación y apertura de las investigaciones científicas sería el medio para conseguirlo (Moulia B. et al., 2013).

La ciencia abierta es uno de los estandartes del movimiento del conocimiento abierto, “es un movimiento cuyo objetivo es la accesibilidad de las investigaciones científicas para todos los ciudadanos”[1] , se trata de poner a disposición del público tanto los resultados de las investigaciones como los datos con los que se ha trabajado para realizarla. Una ciencia en la que las patentes y los derechos de copyright no prevalecen sobre el interés público del conocimiento generalizado.Son muchos los argumentos a favor de la ciencia abierta:

– acceder a los avances de nuevos métodos para curar enfermedades

– permitir a cualquier profesional mantenerse al día con los avances en sus áreas de trabajo tras haber dejado la universidad

– permitir el acceso a todo tipo de investigaciones en países con menos recursos

– evitar duplicar el trabajo

– o facilitar el trabajo de investigación interdisciplinar.

Todos estos motivos sin embargo no han sido suficientes para revertir la falta de acceso abierto al conocimiento científico. Existe un problema latente pero no con la ciencia y el conocimiento sino con la política científica que, como apuntan Lafuente y Alonso, es usada por gobiernos, empresas y grupos de interés para lucrarse, para invertir ciegamente en progreso y para defender posiciones prepotentes (Lafuente y Alonso, 2011).

El sistema de publicaciones académicas es el paradigma y la columna vertebral de este problema, su mal funcionamiento tiene un efecto devastador para la ciencia puesto que es un elemento clave en el desarrollo de la misma, ese acto por el cual los investigadores comparten sus resultados con sus colegas abriéndolo al elogio o a la crítica (Moulia B. et al., 2013); es decir, generando reflexión. En todo el mundo, los académicos e investigadores deben pagar en la mayoría de los casos por publicar en las revistas más prestigiosas que son las que otorgan créditos que después serán reconocidos por la propia academia para su promoción profesional. Estas revistas o publicaciones a su vez también son de pago por lo que los académicos, y cualquier persona, deben pagar de nuevo para poder leer el contenido de las mismas.

Este sistema está ordenado por un oligopolio liderado por seis casas de publicaciones que mantienen el 50% del total de las publicaciones científicas (Moulia B. et al., 2013). Han formado una estructura a través de la cual abusan de ser las dueñas de revistas de prestigio -que ofrecen a precios desorbitados- para vender el resto de publicaciones, de menor calidad, en forma de packs. Esta era una de las críticas que hacían los impulsores de la campaña “the cost of knowledge” (el precio del conocimiento) a través de la cual un grupo de académicos aprovechaban un problema particular con una revista concreta para reivindicar la necesidad de abrir el conocimiento y de modificar el sistema de publicación académica.

La propia Universidad de Harvard llegó a hacer un llamamiento para exponer que no podía seguir costeando las suscripciones de su biblioteca por la gran subida de precios y redactó una serie de recomendaciones dirigidas a sus alumnos e investigadores para que publiquen en open access y así empezar a plantear soluciones a largo plazo. Otros actores reconocen esta problemática: el Parlamento Británico destacó en un estudio que realizó en 2012 sobre las publicaciones académicas que, en paralelo a estas subidas de precios, los presupuestos destinados a las bibliotecas iban decreciendo.

La publicación científica es un bien no sustituible: si un investigador necesita de un artículo concreto no puede en su lugar usar uno más barato (Moulia B. et al., 2013). De ahí la necesidad de replantear este sistema y de ahí surge la segunda clave para la apertura de la ciencia, la responsabilidad de los gobiernos que de momento no están apostando por políticas que reviertan la situación de opacidad en torno a la ciencia financiada con dinero público.

Hay algunos países como Estados Unidos y el Reino Unido que cuentan con espacios donde se publican de forma abierta las investigaciones académicas financiadas con fondos públicos. En Estados Unidos esta apertura se limita al National Institute of Health (Instituto Nacional de Salud) mientras que en el Reino Unido se avanza desde comienzos de 2014 hacia una apertura total de las investigaciones financiadas con dinero público (datos y resultados). Si bien no soluciona completamente el problema puesto que el conocimiento financiado con fondos privados va a seguir siendo solo accesible para los que lo pueden pagar, esta vía abierta por el Reino Unido sí ofrece algo de esperanza.

Desde el punto de vista de los contribuyentes el sistema de publicaciones académicas es un claro ejemplo de una doble imposición, pagamos para que se desarrollen investigaciones y des-pués debemos pagar por acceder a las mismas, “si el contribuyente es el que ha pagado para que se pueda realizar una investigación es injusto que los ciudadanos tengan que volver a pagar para leerlas”, apuntaba el ministro británico de Ciencia y Universidades, David Willetts, en una entrevista concedida al diario The Guardian.

Además desde el punto de vista de las leyes de acceso a la información pública, deberíamos por norma tener acceso a todo aquello que esté financiado por fondos públicos por lo que el sistema actual no sería legal.
Nos encontramos por lo tanto con dos obstáculos. Por un lado, el sistema de publicaciones académicas depende de unas empresas que no han adaptado el precio de sus publicaciones ni a la crisis ni a los nuevos métodos de distribución que ofrece internet; y por otro lado, los gobiernos no hacen frente a este sistema que impide a sus ciudadanos acceder a una información que les pertenece y que han pagado con sus impuestos.

Pasamos a analizar un poco más de cerca este caso esperando encontrar algunos brotes verdes que favorezcan la ciencia abierta como norma y no como excepción.

2.- The cost of knowledge y otras campañas por la apertura de la investigación académica.

En diciembre de 2011, se presentó en el Congreso de los Estados Unidos el Research Works Act. Era un nuevo intento de aprobar una ley para limitar el acceso a las investigaciones finan-ciadas con dinero público en EEUU (en concreto, las únicas totalmente abiertas por ley en ese país son las del Instituto Nacional de Salud).

Comienza entonces una campaña contra esta norma. En paralelo también surgen numerosas campañas en otros países a favor de la ciencia abierta y llamando a hacer boicot a distintas pu-blicaciones académicas por considerar que estas estaban abusando de su posición en detrimento de la ciencia.

The cost of knowledge fue una de esas campañas; iniciada por un grupo de académicos, dedicados concretamente al estudio de las matemáticas. A través de esta iniciativa hacían un llamamiento a que los académicos se comprometiesen a no publicar, a no citar y a no formar parte de una junta editorial de la revista Elsevier. Este boicot cuenta a día de hoy con 14568 firmantes. Sus argumentos son los siguientes:

– Que no se entiende que las bibliotecas gasten cada vez más dinero en revistas cuando el precio de estas debería haber bajado ya que su coste de producción ha bajado. Ya no deben pagar por imprimir copias y distribuirlas por todo el mundo; y los editores y autores realizan este trabajo voluntariamente, forma parte de sus sueldos pagados por las universidades en las que trabajan.

– Que la opción de crear nuevas revistas o empezar a publicar en otras revistas no es tan sencilla ya que muchos académicos prefieren publicar en revistas de referencia que son las que aportan prestigio. Estas revistas sin embargo han hecho bien poco para merecer dicho prestigio. El valor lo han aportado los investigadores de forma voluntaria, por eso no se entienden los precios desorbitados.

– Se centran en Elsevier porque por un lado es una de las revistas especializadas en matemáticas más caras del mundo y porque, al contrario de otras, no ha invertido nada en publicaciones menos rentables como libros de texto; además, esta revista ha publicado artículos esponsorizados por empresas farmacéuticas y ha hecho lobby a favor de la mencionada Research Work Act, en contra del acceso libre a las publicaciones del Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos.

Las alternativas a este tipo de publicaciones son diversas, algunos plantean eliminar el sistema de revistas y sustituirlo por un sistema más adaptado a la era de Internet y a las nuevas formas de distribución electrónica; otros apuestan por mantener el sistema de publicaciones en revistas pero añadir el criterio del open access a estas publicaciones; y otros simplemente creen que habría que sustituir a las empresas distribuidoras por entidades sin ánimo de lucro como asociaciones de profesores.

La clave es que todos defienden la necesidad de un cambio, muchos académicos se declaraban cansados de mantener un sistema claramente injusto y contraproducente para la ciencia.

Son cada vez más las campañas que quieren dar el toque de atención. Los firmantes de Research Without Walls y de Open Access Pledge se comprometían a participar (como escritores, editores o lectores) únicamente en aquellas revistas que publicaran en abierto. En Francia la Universidad de Grenoble impulsaba una campaña para renegociar los acuerdos firmados con distintas editoriales que consideraban completamente insatisfactorios.

Aunque este tipo de campañas suelen estar dirigidas a los propios académicos también se ha intentado incluir a la sociedad en esta lucha, en julio de 2012 en Estados Unidos se pidieron firmas a través de la plataforma Care2 para parar el Research Work Act, consiguieron 9840 firmas.

También existen organizaciones de la sociedad civil como la Open Knowledge Foundation que tiene un grupo de trabajo dedicado a la promoción de la ciencia abierta, su eslogan: “la apertura significa una ciencia mejor”. Su trabajo en este ámbito se centra en tres líneas open data (apoyan la publicación de los datos científicos en formatos abiertos [2] ), open access (acabar con las revistas de pago que obstaculizan el acceso [3]) y open research (fomentar las investigaciones en abierto que permitan la colaboración de la gente ) que desarrollan a través de la creación de distintas herramientas, aplicaciones, bases de datos y guías.

3.- Las leyes de acceso a la información y otros mecanismos legales pro apertura.

Desde el punto de vista legal no existen hoy en día normas que obliguen explícitamente a la apertura de las investigaciones científicas de forma generalizada (a excepción del Reino Unido que analizaremos a continuación) pero si de forma implícita.

La premisa sobre la que se basa el derecho de acceso a la información es que toda la información en manos de instituciones públicas o de entidades financiadas con dinero público, debe estar disponible para la sociedad (con una serie de limitaciones legítimas establecidas en las leyes de acceso a la información como el derecho a la privacidad o la seguridad nacional). El derecho de acceso a la información, hoy reconocido como derecho fundamental por numerosos organismos internacionales (TEDH, ONU, CIDH, OSCE…[4]) y plasmado en más de 95 leyes a nivel nacional, puede y debe ser una de las bases sobre las que impulsar la ciencia abierta.

Las Universidades públicas son entidades que deben adoptar la transparencia como uno de los ejes principales de su funcionamiento. Pero no basta con publicar la información administrativa que da cuenta de su gestión. La planificación de recursos dedicados a la investigación también debe publicarse, así como los resultados de dichas investigaciones. En este caso la transparencia es fundamental para cumplir el principio democrático de apertura y claridad de la gestión pública, pero también para cumplir de manera más eficiente con la función principal de las universidades que es la creación y divulgación científica.

Entre los organismos internacionales que desde hace tiempo recomiendan la apertura de las investigaciones públicas encontramos a la Unión Europea que a través de su programa Horizonte 2020 financiará investigaciones que deberán ser de acceso abierto. El objetivo es que el 60 % de los artículos de la investigación financiada con fondos públicos europeos pueda consultarse libremente para 2016.

Por otro lado la OECD publicó en 2007 los Principios y Guía para Acceder a datos de investigaciones publicados con dinero público. Estos principios se redactaron tras un largo proceso de consulta del que se extrajeron, entre otras, dos conclusiones importantes: que los miembros de la OECD apenas han avanzado hacia la implementación de políticas destinadas a la apertura de las investigaciones científicas y que dicha apertura es vista como un criterio fundamental para mejorar las investigaciones y facilitar investigaciones interdisciplinares. Los principios son los siguientes: apertura, flexibilidad, transparencia, conformidad legal, protección de la propiedad intelectual, responsabilidad formal, profesionalismo, interoperabilidad, calidad, seguridad, eficiencia, rendición de cuentas y sostenibilidad.

4.- La apertura de las investigaciones en el Reino Unido: un modelo a seguir.

A pesar de ser pocas las pocas iniciativas públicas que están impulsando la ciencia abierta como norma, si encontramos en el Reino Unido un modelo a seguir. Este país es el que con más determinación ha afrontado el reto de hacer la ciencia más abierta, desde enero de 2014 ya es un hecho que las investigaciones financiadas con dinero público deben ser puestas a disposición de la sociedad de forma abierta.

Esta nueva política se presenta de forma amistosa para las revistas ya que de momento el compromiso del Gobierno británico es el de seguir pagando por las suscripciones y en paralelo crear un espacio público de publicaciones académicas a cargo del erario público.

En el Reino Unido los investigadores que aceptan una beca pública de estudio o de investigación se comprometen a cumplir con una determinada política de gestión de la información que incluye la obligación de entregar, pasados tres meses de la finalización de la beca, cualquier dato creado o reutilizado durante el tiempo que dure la misma. La información que deben entregar incluye los datos que se recaban durante la investigación así como el resultado de la misma. Los datos deben ser entregados al UK Data Service, organismo público encargado de ofrecer y organizar datos para la investigación social y económica.

Es importante destacar que este modelo es único y un gran ejemplo para las políticas venideras en esta materia. Como hemos visto no solo implica la publicación de las investigaciones finan-ciadas con dinero público sino que también recolecta, ordena y pone a disposición del público los datos con los que se ha trabajado para desarrollar las distintas investigaciones. Esto implica un compromiso por la apertura pero también por la gestión de la información que se posee, una inversión fundamental para que el acceso a los datos sea realmente posible.

5.- Las revistas open access y la creación repositorios de datos científicos.

Al tiempo que se desarrollan las políticas públicas que apuestan por la apertura de la ciencia, surgen revistas y espacios que permiten publicar en abierto. Cada vez son más las revistas open access y los repositorios de datos científicos que están a disposición de la sociedad.

Las revistas open access surgen como una forma de mantener el sistema de publicaciones que se considera el más adecuado, el basado en el peer review. Peter Suber explica que las publicaciones open access son digitales, están disponibles online, tienen costes mucho más reducidos y prácticamente ningún derecho de copyright o licencias restrictivas. En estas revistas el autor paga los costes de la publicación si los hay y de esa forma las publicaciones se ponen a disposición los lectores de forma abierta y gratuita.

Al margen de los argumentos jurídicos y de bien común ya expuestos, es importante destacar que -tal y como defiende Steve Lawrence- las publicaciones hechas en open access tienen más citas que las publicadas en revistas privativas. Este argumento es muy importante ya que no solo afecta a las publicaciones financiadas con dinero público sino también a las financiadas con fondos privados, es el interés de todos ser citado y divulgado.

Del mismo modo, según expone Parlamento británico en su estudio sobre el open access de 2012, algunos estudios sugieren que cambiar a un sistema basado en el open access podría incrementar el retorno en investigación y desarrollo en los próximos 20 años entre 184 y 386 millones de libras, dependiendo de cómo se desarrolle el sistema open access.
Tal y como comentábamos anteriormente, no hay consenso en cuál es el mejor modelo y es importante destacar que las campañas de boicot a algunas revistas no quieren desacreditar el trabajo que hacen los editores pero sí creen que estos deberían ser menos abusivos y adaptarse a los nuevos tiempos.

También hay una evolución en la publicación de los datos con los que se desarrollan las investigaciones. Los repositorios de datos científicos se desarrollan desde los gobiernos, desde las universidades y desde la sociedad civil.

Poner en común los datos con los que trabajan los investigadores enriquece las investigaciones ya que permite por un lado una verificación que la refuerce o la corrija si fuera necesario, como ocurrió con el famoso trabajo de Reinhart y Rogoff en el que se basaba la Comisión Europea para definir su posicionamiento sobre el efecto de la deuda en el PIB; Thomas Herndon, Michael Ash y Robert Pollin publicaron un análisis el 15 de abril de 2013 en el que señalaban que el trabajo de Reinhart y Rogoff contenía “errores de codificado”, una “exclusión selectiva de datos disponibles” y una “ponderación no convencional de estadísticas sumarias”.

Además como apuntan los autores de Bits of Power, un estudio desarrollado por el Consejo nacional de Investigación de los Estados Unidos y citado en los Principios y Guía de la OCDE para acceder a datos de investigaciones publicados con dinero público: “El valor de los datos reside en el uso de los mismos. El acceso abierto y completo a los datos científicos debería adoptarse como norma internacional del intercambio de datos científicos financiados con dinero público”. Otro dicho famoso en el mundo del open data apunta que la mejor idea para tus datos siempre la tiene otro.

En España, aunque de momento no hay ningún posicionamiento oficial sobre la apertura de los datos científicos como lo hay en el Reino Unido, si se están abriendo iniciativas financiadas con dinero público para empezar a avanzar en ese sentido. Datasea, un proyecto financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad y gestionado por universidades de Valencia y Murcia, estudia las mejores formas de intercambiar y preservar los datos científicos y tienen objetivo final se trata de fomentar el intercambio y reutilización de los datos primarios de forma generalizada y normalizada. Entre las actividades que desarrolla, propone políticas para promocionar la puesta a disposición de los datos, herramientas de difusión de los repositorios de datos y buenas prácticas para el almacenamiento eficiente, la reutilización, distribución y preservación.

El proyecto Odisea, también financiado por el Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad, es un inventario internacional de los depósitos que admiten conjuntos de datos de investigación a escala mundial. Permite buscar y sugerir nuevos bancos de datos.

6.- Conclusiones

La necesidad de abrir la ciencia es incuestionable. Investigadores, Gobiernos y Sociedad Civil están mostrando su determinación en que así sea pero, aunque ya se han dado los primeros pasos, la evolución hacia una apertura total de las investigaciones científicas y de los datos con los que trabajan los investigadores tiene por delante mucho trabajo.

Veíamos que, como en el resto de políticas públicas, la realidad va por delante de la norma. Han sido los propios investigadores y las universidades las que han abierto el camino hacia el cambio, pero ese camino no se dibuja en línea recta por la diversidad de los sujetos responsables de que este cambio ocurra.

Los investigadores deben compartir sus datos, las bibliotecas deben abrir sus puertas, los servicios de informática deben adaptar sus sistemas y las autoridades académicas deben pensar en el bien común. Estos son los actores directos, los que generan y consumen el contenido académico; el resto, los que ganan dinero con la distribución deben adaptarse a la determinación de hacer la ciencia más accesible y no deberían defender la opacidad por defender unos intereses económicos que van en contra de la ciencia que divulgan.

La intención, destaca Keith Wagstaff en la revista Times, es desplazar el prestigio hacia el open access.

7. – Referencias

Antonio Lafuente y Andoni Alonso, “Right to Know, New Technologies, and New Communities of Citizenship” in Javier Echeverría, Andoni Alonso y Pedro Oiarzabal (eds), Knowledege Communi-ties, Reno: Center for Basque Studies, Universidad de Nevada, 2011, pp. 145-160 http://digital.csic.es/handle/10261/37747

Moulia B. et alle (2013), Main basse sur la science publique: Le «coût de génie» de l’édition scientifique privée, consultado el 26 de febrero de 2014, http://smf.emath.fr/files/main_basse_sur_la_science.pdf

Referencias web:

Universidad de Harvard (2012), Faculty Advisory Council Memorandum on Journal Pricing. Major Periodical Subscriptions Cannot Be Sustained, consultado el 15 de febrero de 2014, http://isites.harvard.edu/icb/icb.do?keyword=k77982&tabgroupid=icb.tabgroup143448

If Harvard Can’t Afford Academic Journal Subscriptions, Maybe It’s Time for an Open Access Model | TIME.com http://techland.time.com/2012/04/26/if-harvard-cant-afford-academic-journal-subscriptions-maybe-its-time-for-an-open-access-model/#ixzz2tfZXspAP

Open Access to Scientific Information – POST Note, publicado por el parlamento británico en enero de 2012: http://www.parliament.uk/business/publications/research/briefing-papers/POST-PN-397/open-access-to-scientific-information

Iván Gil, Reino Unido decreta el acceso abierto, publicado en El Confidencial, 17/07/2012, http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2012/07/17/reino-unido-decreta-el-acceso-abierto-102054/
Fundamentación de la campaña The cost of knowledge, http://gowers.files.wordpress.com/2012/02/elsevierstatementfinal.pdf

Testimonio del profesor de la Universidad de Grenoble Benoît Kloeckner sobre este acontecimiento, L’Appel pour des négociations équilibrées avec les éditeurs de revues scientifiques, http://smf4.emath.fr/Publications/Gazette/2012/132/smf_gazette_132_83-84.pdf

Web del grupo de trabajo de Ciencia Abierta de la Open Knowledge Foundation, http://science.okfn.org/
Economical and Social Research Council Research Data Policy: http://www.esrc.ac.uk/_images/Research_Data_Policy_2010_tcm8-4595.pdf

Raúl Magallón Rosa, Universidad, investigación y conocimiento abierto, artículo publicado en Público el 27 de febrero de 2014, http://blogs.publico.es/el-cuarto-poder-en-red/2014/02/27/universidad-investigacion-y-conocimiento-abierto/
Promoting Access to Public Research Data for Scientific, Economic and Social, OECD Principles and Guidelines for Access to Research Data from Public Funding http://www.oecd.org/science/sci-tech/38500813.pdf

Peter Suber, A Very Brief Introduction to Open Access, consultado el 27 de febrero de 2014, http://legacy.earlham.edu/~peters/fos/brief.htm

Stephen Curry, “Why I chose to decline an invitation to review by Elsevier”, artículo disponible en: http://occamstypewriter.org/scurry/2012/01/28/why-i-chose-to-decline-an-invitation-to-review-by-elsevier/

Steve Lawrence, Free online availability substantially increases a paper’s impact, post publicado en los web debates de nature.com, consultado el 27 de febrero de 2014, http://www.nature.com/nature/debates/e-access/Articles/lawrence.html

Análisis de Thomas Herndon, Michael Ash y Robert Pollin sobre el trabajo de Reinhart y Rogoff http://www.peri.umass.edu/fileadmin/pdf/working_papers/working_papers_301-350/WP322.pdf

[1] Definición extraída de la Wikipedia, consultada el 27 de febrero de 2014 http://es.wikipedia.org/wiki/Open_science

[2] La línea de trabajo de la Open Knowledge Foundation en open data se basa en los Panton Principles, los principios de open data para la ciencia. Se pueden consultar aquí: http://pantonprinciples.org/

[3] Un ejemplo de este tipo de investigaciones es Forest Watcher, análisis de datos mediante el crowd, http://forestwatchers.net/ o el Citizen Cyberscience Centre que desarrolla herramientas para fomentar la ciencia abierta, http://www.citizencyberscience.net/

[4] El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha reconocido en sus sentencias Társaság a Szabadságjogokért vs Hungary y Kenedi vs Hungary el carácter fundamental del derecho de acceso a la información. En el primer caso el Tribunal reconocía que el derecho de acceso a la información veía su naturaleza reforzada por ser la administración pública un monopolio, único poseedor de esta información.

 

La tecnología es política

(Seminario de Andoni Alonso)

Basándonos en el texto de L. Winner, do artifacts have politics? [1] , hemos decidido analizar una noticia que ha salido recientemente en los medios a raíz de las filtraciones del ex técnico de la CIA Edward Snowden. La noticia revelaba que Estados Unidos está trabajando en la construcción de un ordenador cuántico que podría descifrar cualquier contraseña [2].

El planteamiento de Winner es que “cualquier máquina, estructura o sistema que forma parte de la cultura material moderna puede ser juzgado no solo por su contribución a la eficiencia y productividad y su efecto positivo o negativo sobre el medio ambiente, sino también por las formas en las que puede facilitar formas específicas de poder y autoridad”. Siguiendo estas pautas planteamos el análisis de la citada noticia.

La noticia mencionada no aporta como exclusiva que el gobierno estadounidense está trabajando en la construcción de un ordenador cuántico, esto ya lo sabíamos, pero si revela que estaríamos más cerca de conseguirlo de lo que pensábamos. La pregunta que nos suscita esta noticia es qué implicaciones tiene para los ciudadanos tras las filtraciones de Snowden (gracias a las cuales descubrimos que los gobiernos ejercen una vigilancia masiva e injustificada sobre la población) que Estados Unidos esté tan cerca de conseguir un ordenador que podría descifrar cualquier contraseña.

La decisión de un Gobierno de invertir en un tipo de tecnología y no en otra tiene evidentemente un significado claro; no se trata de dudar de esta tecnología sino del objetivo que se persigue con el uso de la misma, Winner nos recuerda en este texto que las personas son políticas y que las cosas no lo son. Si bien es cierto que el en el caso que planteamos no conocemos a ciencia cierta el objetivo para el que se está trabajando en este ordenador, si es legítimo tener dudas sobre este estudiando el contexto en el que se ha desarrollado y por el cual hemos conocido su existencia. Lo que importa, plantea Winner, es el sistema social y económico en el que se encajan estas tecnologías, sería el planteamiento defendido por el determinismo social de la tecnología.

En el caso que nos ocupa el contexto social es de una gran desconfianza de la so-ciedad hacia las agencias de inteligencia, en concreto la estadounidense, un pro-blema para el que a pesar de las numerosas muestras de desacuerdo con los acon-tecimientos ocurridos los gobiernos siguen sin plantear soluciones. No cabe duda alguna que los sistemas de inteligencia son necesarios y que necesitan de cierta dis-creción para poder desarrollar su trabajo. La pregunta es, una vez confirmado el abuso que estas instituciones hacen al desarrollar su labor, ¿cómo pueden volver a gozar de la confianza de los ciudadanos? Existen algunos mecanismos, además de las normas que deben regir la acción de estas agencias (como la necesidad de una orden judicial para llevar a cabo una escucha), que incluyen las leyes de transpa-rencia y que se establecen para asegurar que si bien este trabajo de los estados se desarrolla al margen del escrutinio público para asegurar el orden público, pasado un tiempo esta información si se conocerá. Se trata de establecer límites a los secretos oficiales, se puede exigir la publicación de un documento cuando el motivo que llevó a su clasificación haya desaparecido y/o establecer un límite temporal para asegurar que ninguna acción de las instituciones públicas quede fuera del conocimiento de la sociedad. Esto evidentemente no impide que se cometan violaciones de nuestros derechos en el momento en que ocurren pero sí permiten depurar responsabilidades si se llevan a cabo y establecer mecanismos para que, de ser así, no vuelva a ocu-rrir.

Es cierto que en muchas ocasiones planteamos teorías sobre el objetivo y el uso de las nuevas tecnologías que pueden parecer conspirativas. En este caso con los antecedentes mencionados a muy pocos les supondría difícil de imaginar que la razón por la cual se está invirtiendo 80 millones de dólares en un ordenador es para avanzar en el espionaje. Quizás hace unos años antes de las filtraciones de Maning o Snowden, nos hubiera parecido menos probable esta teoría. La inversión en una u otra tecnología desvela las intenciones de un gobierno, en este caso la ciudadanía debería sentirse preocupada si avanzamos hacia este tipo de tecnología sin haber resuelto la falta de confianza sobre unas instituciones que no han trabajado en mejorar su imagen.

[1]Winner, L. (1986). The whale and the reactor: a search for limits in an age of high technology. Chicago, University of Chicago Press, 19-39

[2] Noticia publicada Washington Post el 2 de enero de 2014, NSA seeks to build quantum computer that could crack most types of encryption http://www.washingtonpost.com/world/national-security/nsa-seeks-to-build-quantum-computer-that-could-crack-most-types-of-encryption/2014/01/02/8fff297e-7195-11e3-8def-a33011492df2_story.html

Y en el en El País el 3 de enero de 2014, La NSA trabaja en un ordenador cuántico que pueda descifrar cualquier contraseña http://internacional.elpais.com/internacional/2014/01/03/actualidad/1388731863_127848.htm

Introducción al activismo de datos o activismo basado en la evidencia

(Seminario de Javier de la Cueva)

Basándonos en la definición de acción micropolítica que plantea Javier de la Cueva, por un lado están los datos y por el otro los procedimientos, planteamos estudiar de forma más profunda la parte de los datos. Existen hoy en día organizaciones dedicadas a promocionar entre la sociedad civil un mayor conocimiento sobre el tratamiento de los datos con el objetivo de conseguir construir mejores campañas de activismo y mensajes con mayor impacto, por su contenido y por su forma. El conocimiento es poder, es el eslogan de la Escuela de Datos de la Open Knowledge Foundation, y los datos permiten hacer visualizaciones muy interesantes que según la organización Tactical Tech son una herramienta muy poderosa de comunicación.

Para analizar esta cuestión nos parece relevante en primer lugar mencionar el periodismo de datos y las políticas basadas en la evidencia; consideramos que ambas disciplinas están más extendidas a nivel teórico, que no práctico, y que tienen muchas características en común con lo que llamaremos el activismo de datos o activismo basado en la evidencia.

El periodismo de datos y las políticas basadas en la evidencia

El periodismo de datos es una nueva disciplina que surge como una solución a la necesidad de tratar un volumen de datos que cada vez es mayor. Todo el periodismo está basado en datos evidentemente pero la diferencia, señala el Manual de Periodismo de Datos, “quizás sean las nuevas posibilidades que aparecen, cuando se combina el tradicional “olfato para las noticias” y la capacidad de narrar una historia convincente, con la escala y alcance de la información digital disponible en la actualidad.”[1].

El periodismo de datos trata de hacer más fácil poder trabajar con mayor cantidad de datos usando la programación para automatizar el proceso de recoger y combinar información proveniente de distintas fuentes. También utiliza la visualización de datos para explicar de una manera más eficiente un volumen importante de datos. Tal y como plantea el periodismo, es importante enviar u mensaje claro y directo.

Las llamadas políticas basadas en la evidencia se usan ya en muchos países de forma sistemática, Cabo y Magallón (2013) la definen como una forma de tomar decisiones basándose en el estudio de los datos, es una forma de evaluar la eficacia de hipotéticas políticas públicas antes de su implantación, utilizando técnicas propias del método científico[2]. Para que se den este tipo de políticas es fundamental que la información en manos de las instituciones públicas esté ordenada y sea accesible en formatos reutilizables[3]; Alberto Ortiz de Zárate, Director del Departamento de Servicios Ciudadanos del Gobierno Vasco desde 2009 hasta 2013 e impulsor del portal de datos abiertos de dicha comunidad reconocía que el mayor reutilizador de datos en Euskadi era la propia administración.

Estas dos disciplinas comparten el tratamiento de datos pero tienen objetivos distintos. Lo que vamos a llamar activismo basado en la evidencia o activismo de datos comparte muchas características y objetivos de ambas pero también un objetivo diferenciador: el tratamiento de datos con el objetivo de erigirse en contra o a favor o proponer una alternativa a una acción concreta que afecta a la vida pública. El objetivo que el activismo de datos comparte con las políticas basadas en la evidencia es el poder analizar los datos públicos para proponer la mejor solución o propuesta para el desarrollo de una política pública. El objetivo que el activismo de datos comparte con el periodismo de datos es el de hacer llegar el mensaje de la manera más comprensible posible. El activismo de datos tiene como objetivo tener un mensaje claro y sencillo apoyado por un análisis riguroso que permita no dudar de la viabilidad de las propuestas presentadas.

Lo que tienen en común las tres disciplinas es evidentemente los datos y la necesidad de que exista una política de transparencia de lo público que predique y cumpla con los principios más vanguardistas en publicación de información, los principios del Open Data. Esta sigue siendo de momento una asignatura pendiente. “En la actualidad tenemos unos actores, unas herramienta, un forma de trabajar en red y unos contenidos que puestos a disposición universal pueden lograr que cualquiera pueda acceder al conocimiento con independencia de su lugar de nacimiento y origen social. Sin embargo, se siguen estableciendo barreras físicas y legales al acceso a la información y al conocimiento, perpetuándose el statu quo de un modelo de sociedad que cada día más nos demuestra que es esencialmente injusto.”[4].

El activismo de datos o activismo basado en la evidencia

El punto de partida diferenciador detrás del activismo de datos es la necesidad de un cambio de sistema y un avance hacia una sociedad más participativa, donde hay un espacio para que sea la sociedad la que plantee alternativas en el sentido que describe De la Cueva, “es bien conocida la premonición orwelliana de la utilización de la tecnología por parte del poder político para controlar a los ciudadanos. Sin embargo, hasta fechas recientes no se ha tomado conciencia de que la tecnología puede cumplir la función inversa, praeterorwell, y que seamos los ciudadanos los que la utilicemos para ejercer un control sobre las personas y organismos que gestionan la res publica”. En este sentido el objetivo del periodismo de datos sigue siendo el de ejercer la función de perro guardián y el objetivo de las políticas basadas en la evidencia encontrar a través del análisis de los datos la mejor solución para el desarrollo de una política. El activismo de datos tiene como objetivo que su mensaje o propuesta active un cambio (para lo que plantearán una campaña o procedimiento) y para esto las instituciones deben estar dispuestas a dar un espacio a la colaboración y participación de la sociedad.

La ciudadanía tiene derecho a participar y no puede hacerlo en condiciones de igualdad si no cuenta con los mismos datos que las instituciones públicas y con ese espacio de diálogo, el éxito de su campaña dependerá del ruido que pueda hacer y no de la calidad de su propuesta (esto formaría parte del procedimiento para desarrollar la acción micropolítica). En este sentido Nadal y De la Cueva (2012) definen esa función como la necesidad de que exista una isegoría entendiendo que “no se trata de un ejercicio ni contra el poder ni de control del mismo, sino praeter legis, motivado en numerosas ocasiones por un correcto y legitimo entendimiento de la auto gobernanza y para mejorar aquellos aspectos donde otros sistemas de producción o regulación de bienes o servicios son incapaces de llegar”[5].

El activismo de datos en la práctica

Cuando un gobierno quiere cerrar colegios rurales alegando que son insostenibles porque no hay suficientes alumnos y no son rentables, ¿cómo puede la sociedad demostrar que se equivocan si no tiene los datos para respaldar sus argumentos? En 2005, la Scottish Rural Schools Network (SRSN) arrancó una campaña contra la clausura de 60 escuelas rurales y pidió a las autoridades información sobre la población escolar de las zonas afectadas, la capacidad de los centros, la distancia que tendrían que recorrer los niños tras el cierre y el ahorro real que supondría para las administraciones públicas. Con los datos en la mano, la SRSN elaboró un informe alternativo en el que demostró que los cálculos oficiales eran erróneos y los cierres estaban injustificados. El gobierno escocés creó una comisión independiente para estudiar el asunto e impuso una moratoria en los cierres hasta conocer los resultados de la comisión.

El manejo de los datos en un sentido similar al que hacen los periodistas de datos  ya ha dado resultado muy positivos en muchos países y existen organizaciones que han dedicado parte de su trabajo a enseñar a otras como hacer ese uso de datos. Los ejemplos más claros son algunos proyectos que han surgido en el movimiento Open Data y que han permitido a través del tratamiento de los datos tener mejoras en políticas públicas.

La ONG Aid Map utiliza mapas para ayudar a mejorar la transparencia, la eficiencia y la colaboración entre ONGs que trabajan en distintas crisis humanitarias. Uno de los principios básicos para conseguir la eficacia de la ayuda al desarrollo es la transparencia, saber dónde se está haciendo qué para no duplicar trabajo y sobre todo saber dónde hace falta más ayuda. Los mapas que propone Aid Map completan esta acción haciendo mucho más sencillo para todos consultar estos datos.

El proyecto Open Spending de la organización My Society, ofrece un software de código abierto con el que se pueden visualizar los presupuestos de cualquier país, a través de estas sencillas visualizaciones se puede entender de un vistazo dónde dedican los gobiernos el dinero de nuestros impuestos (en España lo hace ¿Dónde van mis impuestos?, un proyecto de la Fundación Ciudadana Civio) y comparar muy fácilmente la evolución de los mismos de un año a otro. Los presupuestos marcan la importancia que los gobiernos dan a cada política y conocerlos al detalle es un elemento de prácticamente cualquier campaña activista (¿cuánto ha variado el dinero destinado a políticas de igualdad en España?, ¿cuánto ha variado el dinero destinado a la ayuda?).

Las herramientas

Conscientes de que mediante el uso de los datos los mensajes de cada campaña son más potentes, hay organizaciones que han destinado fondos a crear tutoriales sobre cómo dar el mejor uso a los datos.

Un ejemplo es el School of DataEscuela de Datos en su versión en español- de la organización Open Knowledge Foundation, una fundación dedicada a la promoción del conocimiento libre en todo el mundo, que tiene como objetivo empoderar a organizaciones civiles, periodistas y ciudadanos para que sean capaces de usar los datos de manera efectiva y eficiente, su eslogan “¡Conocimiento es poder!”.

Las primeras lecciones que ofrecen tienen como protagonista a los datos. Parte de cero explicando qué es un dato, qué tipos de datos nos rodean y por qué los datos son importantes, explica cómo se pueden crear bases de datos cuando los datos que tenemos no están estructurados y expone las distintas formas de conseguir datos, la extracción de datos o la solicitud de acceso a la información.

El siguiente paso es conocer las herramientas necesarias para poder analizar los datos, se trata saber utilizar una hoja de cálculo para ordenar y filtrar los datos de forma que podamos hacerles preguntas muy concretas. En esta sección también se hace hincapié en lo importante de trabajar con gráficas para hacer un mejor análisis de los datos.

El resultado es la exposición de los datos y la historia que les acompaña. La visualización es una parte fundamental del proceso, a la hora de presentar los datos dar con un gráfico que ayude a expresar los resultados de la investigación dará mucha fuerza al mensaje, siendo este más claro y sencillo.

Todas las lecciones parten desde lo más sencillo pero también incluyen programas más profesionales para avanzar en el tratamiento de los datos y en las visualizaciones.

Otro ejemplo es Tactical Tech, una organización dedicada al uso de la información en el activismo. Estructura el material en torno a dos programas, por un lado el  programa Evidence & Action que se centra en el uso de los datos, en el diseño y la tecnología para hacer campañas; y por otro lado el programa Privacy & Expression a través del cual ayudan a los activistas a entender y a manejar su seguridad digital y los riesgos para su privacidad.

El programa Evidence and Action ayuda a las organizaciones dedicadas a la defensa de derechos a usar la información de la que disponen de forma estratégica y creativa. Enseñan a usar las herramientas digitales de forma segura para exponer las injusticias y los abusos y crear narrativas subversivas para enfrentarse al status quo y llamar a la acción.

Si la escuela de datos nos preparaba para analizar los datos, Tactical Tech se centra más en cómo hacer llegar el mensaje, convencidos de que las técnicas de visualización (como los mapas y el diseño de la información) son una herramienta muy poderosa de comunicación.

Entre los tutoriales con los que cuentan cabe destacar: Exposing the invisble, una serie de tres documentales en los que analizar tres investigaciones distintas; Visualising Information for Advocacy, es un libro que explora cómo influir en un tema concreto utilizando una buena combinación de información, diseño tecnologías y redes, en el libro se analizan 60 campaña de todo el mundo; The Info-Activism How-To Guide es un libro que se centra en cómo hacer de una campaña algo que interese a más gente.

Estas organizaciones están teniendo un gran impacto en el trabajo de muchas organizaciones que ven como sus campañas pueden mejorar exponencialmente con un mejor tratamiento de los datos. Además de mejorar el mensaje refuerzan su credibilidad con propuestas más rigurosas que son fundamentales para poder trabajar con las instituciones públicas. Al igual que se ha hecho con el periodismo de datos y con las políticas basadas en la evidencia parece pertinente seguir profundizando en el potencial que tiene el uso de los datos para desarrollar campañas de activismo.


[2] R.Magallón y D.Cabo, Datos, cultura cuantitativa y calidad democrática, publicado en la Revista Telos en septiembre de 2013, disponible en: http://sociedadinformacion.fundacion.telefonica.com/seccion=1266&idioma=es_ES&id=2013070309540001&activo=6.do

[3] El movimiento Open Data ha definido a través de los 8 principios del Open Data cuales son las cualidades mínimas que debe tener una dataset para ser realmente abierto y reutilizables libremente, los principios se pueden consultar aquí: https://public.resource.org/8_principles.html

[4] Javier De la Cueva, Praeter Orwell: sujetos, acción y open data ciudadana, publicado en diciembre de 2011 por la Escuela de Organización Industrial, Madrid

[5] Nadal, Helena; De La Cueva, Javier. (2012). ≪Redefiniendo la isegoria: open data ciudadanos≫, en Cerrillo i Martinez, A., Peguera, M., Pena-Lopez, I., Pifarre de Moner, M.J., & Vilasau Solana, M.(coords.) (2012). Retos y oportunidades del entretenimiento en linea. Actas del VIII Congreso Internacional, Internet, Derecho y Politica. Universitat Oberta de Catalunya, Barcelona 9-10 Julio, 2012, pp. 283-300. Barcelona: UOC-Huygens Editorial. Documento accesible en linea:

<http://openaccess.uoc.edu/webapps/o2/bitstream/10609/15121/6/IDP_2012.pdf&gt;. ISBN: 978- 84-695-4123-4.

Cooperación y obra abierta 2

Ejercicio 2: Control del autor sobre su obra. Hay una tendencia durante los últimos siglos a que el autor (o aquel en quien delegue) tenga un gran control sobre la obra hecha pública (quien la puede copia, quien la puede modificar, etc.). Esto tiene dos vertientes: una más relacionada con los derechos sobre la integridad de la obra, otra sobre los modelos de negocio posibles para el autor y para el intermediario. Centrándonos en la segunda vertiente, ¿está necesariamente ligado el control sobre la obra con la posibilidad de obtener ingresos? Propón algún modelo, a ser posible en un contexto concreto, en que un autor pudiera obtener ingresos no basados en el control de su obra, y qué aspectos positivos y negativos tendría de acuerdo con las características del autor o la obra, tanto para el autor, como para los intermediarios, como para la sociedad en general.

El control sobre la obra no está ligado con la posibilidad de obtener ingresos. Las claves para explicar las razones son dos, por un lado y como destaca Lessig hay que asumir que en cierto modo el control sobre la obra es prácticamente imposible, “Si no quieres que roben tu material haz que esté disponible fácilmente” (Lessig, 2012:78) y por otro lado y partiendo de ese punto hay que saber qué más se puede ofrecer además de esa obra, tal y como describía Foulcault en “¿Qué es un autor?” “el autor, o lo que he llamado “autor-función”, es indudablemente sólo una de las posibles especificaciones del sujeto”.

Entre los ejemplos de personas y negocios que se basan en la puesta a disposición de su obra en formatos libres y abiertos destacamos:

El experto. Hay personas plasman es sus obras (artículos, libros, películas…) una experiencia o pericia concreta y deciden hacerlo con licencias libres. Esas personas además de haber escrito esa obra donde expresan un conocimiento avanzado sobre un tema poseen la base de ese conocimiento y por ello también van a desarrollar y difundir su expertise a través de otros medios que si serán remunerados. Un ejemplo sería Javier de la Cueva, es un experto en derechos de autor y pone a disposición todo su pensamiento y trabajo en formato libres y abierto, el no gana dinero de la venta de esas creaciones pero si de la gente que le conoce a través de su obra y le invita a dar conferencias o le pide que le represente legalmente sobre ese tema del ha demostrado ser experto.

La marca como reclamo. En los últimos años han nacido medios de comunicación que han decidido poner sus contenidos en formatos libre y con ello pretenden y están consiguiendo ser sostenibles económicamente. Hay por un lado un objetivo común y es que cuanta más gente te lea más publicidad podrás conseguir, es una de las formas de conseguir financiación. Pero dependiendo del modelo también hay otros objetivos. Yorokobu es una revista que además de publicar mensualmente en papel mantiene una web con contenido abierto y gratuito, gracias a esta web, además de darse a conocer para obtener más lectores en papel, consiguen exponer una forma y un estilo que venden y adaptan para otras compañías. Eldiario.es sería otro ejemplo, su eslogan es claro “Los socios de eldiario.es no pagan por leer la información sino para que se sepa”, no se paga por las noticias se paga porque exista ese tipo de periódico, un periódico independiente con recursos propios.

El negocio de los datos. Una de las industrias más rentables de nuestra época es la de ofrecer de forma gratuita y bajo licencias abiertas el uso de programas informáticos. Estos programas tienen un modelo de negocio muy sencillo, venden los datos de los que usan gratuitamente el servicio que ofrecen.

“La clave de todos estos ejemplos exitosos consistía en encontrar un equilibrio entre acceso y control que satisficiera tanto a los consumidores como los creadores” (Lessig, 2012: 75).

Cooperación y obra abierta 1

Seminario de Jesús González-Barahona

Ejercicio 1: Relación de la tecnología con las obras libres. Por ejemplo, en el caso de la fotografía, hace años era muy costoso conseguir una foto sobre un tema determinado. Pero hoy es fácil y barato para muchos temas. Los aparatos necesarios para hacer fotos son muy baratos y están ampliamente disponibles, distribuir las fotos a cualquiera que esté interesado es fácil y barato. ¿Qué impacto ha tenido esto en la posibilidad de crear y acceder a fotos libres? ¿Cómo se aplicarían estos mecanismos a otros tipos de producción intelectual? ¿Hay una relación determinante entre la disposición de ciertas tecnologías y la producción y disposición de obras libres?

La expansión y proliferación de nuevos aparatos tecnológicos no tiene una relación directa con el uso de obras libres más allá de que la filosofía de lo libre crece en paralelo a dicha expansión, siendo más precisa y teniendo más adeptos. El uso de licencias libre es una decisión que se toma con la consciencia de que es lo mejor para nuestra obra.

En el caso de las fotografías, está claro que el hecho de que haya más gente que pueda acceder a cámaras de fotos hace que sea más fácil acceder a fotografías sobre más cosas, pero esto no significa que todas esas personas que hacen fotos vayan a decidir abrir su obra y hacerla libre. Esa decisión está al margen del producto y de las cantidades existentes del mismo.

La decisión de hacer una obra libre es hoy en día una opción para el que conoce qué puede aportarle su elección a él mismo y a los demás.

Por un lado está el convencimiento de que el conocimiento abierto es la base de una sociedad más libre y que, como dicen muchos autores como Javier de la Cueva, la copia es la génesis de toda creación. En este sentido la existencia de conocimiento libre y abierto hace posible la existencia de nuevas obras.

Por otro lado está el convencimiento de que si se puede vivir de una obra libre, Javier de la Cueva exponía en una de sus clases que el sistema jurídico de cualquier país es un ejemplo de ello, las leyes son libres y el las usa para ejercer su profesión, él no es dueño de todo el proceso pero vive de una parte del mismo. En el caso del software podemos partir de la misma idea, Richard Stallman explica que el software no debería tener autores y hace especial hincapié en el argumento económico explicando que el error está en pensar que el autor de un programa está vendiendo lo que él piensa que la sociedad realmente necesita cuando en realidad lo que la gente necesita es poder leer, arreglar, adaptar y mejorar un programa en base a sus necesidades. De nuevo ahí hay un espacio para poder vivir de programador en este caso. Es interesante como acaba volviendo al primero de los argumentos “This is why we say that free software is a matter of freedom, not Price”.

Henry Jenkins plantea en Convergence Culture (Jenkins, 2008:141) que en el modelo industrial de comunicación de masas del siglo XX la transmisión de la cultura se hacía de forma unidireccional, los medios de masas monopolizaban los nodos de transmisión de la cultura; hoy en cambio el modelo es más horizontal permitiendo a más gente llegar al público sin que los medios sean los responsables, aunque después se puedan convertir en altavoces. En el caso de la música son muchos los grupos que se han dado a conocer poniendo su música en la red para que todos la escuchen. Pero aquí de nuevo hablamos de que la tecnología es una plataforma pero la decisión de que una obra sea libre o no está al margen del uso de las mismas. La mayoría de esos artistas que se dan a conocer a través de la red usan copyright para sus canciones.

Lo que si podemos decir es que las tecnologías que deciden usar software libre o código libre son más proclives a que se produzca y se ponga a disposición del público obras libres. El uso de licencias creative commons obliga en algunos casos a que la producción basada en obras libres sean compartidas de la misma forma, son las licencias que incluyen “share alike” en su enunciado.

Por último y como expone Lessig en el Código 2.0 y desarrolla en Remix, hay que plantarse que la cultura del remix hace imposible el sostenimiento del sistema tradicional de propiedad intelectual. Volveríamos a la idea ya planteada de la obra como génesis de toda creación.