Seminario Netartivismo

Para este seminario, hemos hecho un vídeo en el que pretendemos visibilizar una realidad que he encontrado en algunas mujeres mayores de nuestra actualidad.Mujeres doblemente invisibilizadas: por se mayores y por ser mujeres.
Su contenido está inspirado en testimonios que he recogido a lo largo de la investigación para mi trabajo final de máster,  cuyo objetivo es generar propuestas para a participación de mujeres mayores en actividades colaborativas en las que se comparte conocimiento.

Algunas de las mujeres que se han ofrecido a participar en mi investigación, han contestado a una serie de preguntas que formaban parte de una encuesta que elaboré con el objetivo de conocerlas mejor. En esa encuesta, una de las preguntas era :

qué te gustaría aprender de otras personas …todas contestaban en función de sus intereses.

La siguiente pregunta de la encuesta dictaba: ¿qué crees tú que puedes aportar a personas de otras generaciones?…

 

 

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SEMINARIO ESFERA PÚBLICA DIGITAL_

Primero de todo, me gustaría replantear el esquema gráfico que representó en el seminario las relaciones que existían, antes de la presencia de los medios digitales, entre las esferas públicas: privada, periférica, central y social . Durante del seminario se habló de un sistema de “constelaciones” que relacionaba las esferas periféricas con las centrales y estando todas ellas contenidas dentro de un mismo “espacio”. Bien, siguiendo la definición de ambas, la esfera periférica y la central, se dijo que esta última era la única que tenía contacto con la esfera social, siendo entonces que la periférica solo la tiene a través de la central. Siendo así, creo que es más conveniente un esquema tal que así:

Esquema en el seminario                         Esquema propuesto

 esferas dibus1

A continuación, me gustaría hacer un análisis sobre el contenido teórico sobre las esferas públicas que se dio en el seminario aplicado al caso concreto de Campo de la Cebada1 en Madrid.

Tras ello, propondré un nuevo esquema gráfico donde intentaré representar las innovaciones en las relaciones de esferas que podemos encontrar en este caso, caracterizado por ser una esfera periférica híbrida entre la física y la digital, y donde ambas se relacionan directamente con la esfera social.

Para aquellos que no conozcan el Campo de la Cebada, pongo a continuación un texto escrito por Juan Antonio Ros:

Tal y como el rock and roll significó en su día la producción de un lenguaje propio, consumido y consumible por los artífices del mismo y sus semejantes y hoy la iniciativa de El Campo de Cebada se expresa en ese mismo idioma, canalizando un espíritu inconformista refrendado a diario por sus vecinos. Sin escapar de una necesaria interacción con los habituales agentes involucrados en un proyecto de carácter urbano como este -ayuntamiento, vecinos, etcétera- la iniciativa teje una nueva red de relaciones entre los mismos, creando un marco de actividad horizontal donde se hace hueco a todo lo que parece no tener sitio, al más puro estilo The Cavern o The Rainbow. Así mismo, La Cebada huye de mecanismos excluyentes: a día de hoy suple con acierto buena parte de las funciones del viejo polideportivo, pero podría complementarlas en el futuro, perpetuarse en este espacio, habitar otro e incluso reproducirse por toda la ciudad sin repercutir negativamente sobre la ciudadanía u originar gasto público, algo que resulta casi utópico actualmente. Tal y como aquellas bandas de principios de los noventa autofinanciaban sus pequeñas giras por Europa al margen de sponsors para evitar que estos influyesen sobre su música, El campo de cebada obtiene recursos propios por diversas vías, consiguiendo una independencia absoluta en este sentido. Para muestra un botón: recientemente, los ya conocidos como “cebadores” pusieron en marcha una estrategia de cofinanciación que ha culminado con la recaudación de algo más de 6.000 euros destinados a la construcción de una cúpula geodésica que permita desarrollar actividades a resguardo con la llegada del próximo invierno.

Pese a la tremenda lógica de lo acontecido, El Campo de Cebada no deja de ser un lugar urbano complejo, gestionado y disfrutado por muy distintos agentes precisando un continuo consenso, únicamente posibilitado por la destreza de los cebadores. Al igual que los temas de Led Zeppelin, El Campo de Cebada ha echado raíces sin dejar de ser algo atópico y esto es gracias a un fenomenal manejo de la tremenda complejidad social y económica. Al margen de su juventud o posibles carencias, esta iniciativa representa un experimento alternativo a modelos actuales de ocio e interacción social, extendidos por todo el mundo y que proponen comportamientos pautados y acotados del usuario, limitando así su interacción con el lugar y otras gentes a la mínima expresión. Por todo ello, y tal y como piden los vecinos, conviene preservar -y potenciar- una idea como esta, bien sea integrada en un futuro equipamiento del barrio, en la última de las propuestas para la parcela del Mercado llevada a cabo por el estudio Rubio & Álvarez-Sala o incluso replicada por doquier en Madrid, España o todo el continente porque El Campo de Cebada es al espacio urbano, lo que el rock and roll a la música: un espectacular y ruidoso cambio de paradigma.”2

Una de las claves del aprendizaje en el proceso del Campo de la Cebada es:

Nuevos parlamentos ciudadanos: Generación de nuevos espacios de interacción, opinión y reunión, uniendo esferas físicas y digitales. Parlamentos donde se puede hacer política, tanto jugando al baloncesto al aire libre como moviendo un banco de sitio.”3

Según Víctor Sampedro “la esfera pública es un espacio –de discurso,institucional o geográfico– donde la gente ejerce de ciudadano accediendo –de forma metafórica– al diálogo sobre las cuestiones que afectan a la comunidad, a la política en su sentido más amplio [Dahlgreen, 1995, 9 citado por Sampedro, 2000, 30]. La sociedad civil crea la esfera pública con debates libres en instituciones (medios de comunicación y sistemas de representación popular) que transmiten al gobernante la voz de los gobernados” (Sampedro, 2000, 30).

Analizando primero los espacios que configuran la esfera pública que se genera en el caso de Campo de la Cebada, podemos afirmar que podemos hablar de:

-espacio de discurso, pues a ella accede ciudadanía que dialoga sobre cuestiones que afectan a la comunidad, a la gestión administrativa, de los recursos, etc…una espacio de discurso que además, se crea por medio del intercambio de puntos de vista y del diálogo a través de las redes digitales, lo que lo convierte en un híbrido de esfera pública física y digital.

En lo que se refiere a la esfera física, ocurre que no sólo existe el espacio discursivo verbal, sino que el mero hecho de participar en él, en cualquiera de sus modalidades, dando un paseo, sentándose a observar, jugando al baloncesto, o participando activamente en su co-gestión, representa todo ello un discurso implícito no verbal, traducido en “hacer política”. La mera presencia o la participación en El Campo de Cebada, se traduce en un estar de acuerdo y reivindicar la tipología de espacio público que representa.

Contrarios al discurso racional que defendía Habermas, estamos de acuerdo con que las emociones son las que construyen discursos más humanos, y las emociones son las que nos llevan a un discurso fundamentado en el bien común. No existe el consenso, pero esto supone tener espacio para las minorías. La participación en el discurso y en la construcción del proceso de Campo de la Cebada está suficientemente granulado para que funcione como un espacio muy hospitalario4en ambos casos, donde cada persona se puede sentir parte de él, independientemente de si su participación es intermitente o continuada.

– espacio geográfico es el referido al espacio físico donde se sitúa esta plaza, el espacio donde se discuten las cuestiones que afectan a la comunidad, a la ciudadanía, bajo el interés colectivo. Se accede a él y se construye así con la participación de la ciudadana, además, como he remarcado en el párrafo anterior, en un sentido muy amplio: quien “se sube al escenario” (se convierte en actor) para participar de una manera más activa en la construcción del espacio o de sus recursos es participante, quien se pasea por allí sólo como observador también lo es. Funciona además, como espacio público que funciona como soporte comunitario amable para la diversidad.

Al contrario de los salones de los que hablaba Hebermas en su esfera pública ideal, el Campo de la Cebada se encuentra en un espacio neutral, un espacio público abierto y y por tanto de y para toda la ciudadanía, no cabe en él la no incluisividad, exceptuando aquellos perfiles que estén en desacuerdo con la mezcla racial, de clases o cualquier de la misma índole.

Existe en este caso un interés compartido, que no consenso, de construir un espacio público por la ciudadanía, de manera co-gestionada con al administración pública, con el único objetivo de generar un espacio abierto, flexible y hospitalario pensado para el disfrute, participación y bienestar de los demás.

Se dijo en el seminario, que cuando discutimos partimos de la localización propia y de los particular y nos integramos en lo colectivo cuando lo particular nos afecta; en el caso de la Cebada partimos de que la localización propia es un espacio propio de la ciudadanía y por lo tanto compartido,por tanto se hace improbable que pensemos en él de manera individualista.El hecho de que sea un espacio común hace que existe un elevado número de participantes interesados en su construcción y desarrollo por ser el espacio público algo que afecta a todas las personas, al menos, de su entorno.

El campo de la Cebada se clasifica como esfera pública periférica: las relaciones son horizontales, se dan incentivos a la participación, la crítica domina, existe el cambio, la flexibilidad… pero tiene la peculiaridad de que se relaciona, como lo hacen las esferas públicas centrales, con la esfera social. La co-gestión que existe entre vecinos concretos yla asociación del barrio donde se encuentra junto con técnicos del Ayuntamiento de Madrid, hace que sea un caso donde existe una relación permeable entre la esfera pública periférica y la esfera social. Podemos afirmar entonces, con esta elevada permeabilidad entre ambas esferas queexiste una mayor democracia. No sólo por influir de manera muy directa en las actividades políticas dedicadas a su gestión y administración del espacio, sino por el hecho de participar de ellas de manera conjunta entre los tres tipos de agentes: personas individuales, asociaciones y el poder político al mando.

Las nuevas tecnologías e Internet, es una de las claves para que esto sea posible. Siguiendo las transiciones de las que habla Colleman, podemos afirmar que el Campo de la Cebada se nutre de sus beneficios.

La principal aportación del mundo digital en el caso del Campo de la Cebada, no es la posibilidad de hacer activismo a través de las redes, porque en este caso el activismo se hace con las manos y físicamente en el lugar, sino que el beneficio nace de la rotura en las distancias de comunicación y la posterior aparición de la copresencia.

Este hecho genera una aceleración en la comunicación no sólo de la que se benefician los agentes que participan en la co-gestión de este espacio, sino también, la información que se transmite de manera unidireccional a los espectadores a través de la red, hace que éstos puedan convertirse en actores en un rango temporal casi instantáneo, si en el momento en el que accedes a la información te encuentras físicamente cerca de este solar, lo que aumenta considerablemente la participación en lo que allí ocurre: talleres, actividades culturales, escuela de aprendizaje abierto, intervenciones artísticas, etc… La posibilidad de visibilizar su existencia y poder transmitir el proceso que ha sufrido hasta el tiempo actual, ayuda a que se conozca de ello en cualquier parte del planeta con acceso a Internet, y ello a derivado en por ejemplo, premios con reputación, lo que se convierte en otro medio de difusión.

Su espacio existe online y offline: se mezcla la plaza con los procesos tecnológicos., mejorando así este ejemplo de micropolítica donde se reivindica y ejemplifica el uso adecuado del procomún, demuestra los beneficios de la producción colaborativa y de la inteligencia colectiva, convirtiéndose en un espacio adaptado a las necesidades de los usuarios, de sus inquietudes, y fomentando la creatividad y el conocimiento como un derecho fundamental de las ciudadanía.

Campo de la Cebada surge, además, de un problema, y la visibilización de éste a través de las redes ha sido clave para empezar un proceso de participación colectiva en su construcción y desarrollo.

A continuación y para finalizar, propongo un posible esquema gráfico, que invita a su evidente mejora, que pueda representar este caso particular, en el que Campo de Cebada se clasifica como esfera pública periférica digital y física (o analógica), que se relaciona de manera muy permeable con la esfera social y la esfera central. (Sería pues la parte coloreada en morado.)

esferas dibus3

 

4Hospitalidad es un concepto usado por Antonio Lafuente y Andoni Alonso en Silencio y política . Aproximaciones desde el arte, la filosofía, el psicoanálisis y el procomún, 2014 ara describir la capacidad para la empatía y para dar acogida a las ideas de los demás o para transformarse en una plataforma ciudadana en la que la gestión se concibe como un servicio público.

Bibliografía:

-Opinión pública y democracia deliberativa: medios, sondeos y urnas.Víctor Sampedro Blanco

Ediciones AKAL, 2000

-DAHLGREN, P. (2012). “Mejorar la participación: la democracia y el cambiante entorno de la web”, en Innerarity, D. y Champagne, S. (eds.): Internet y el futuro de la democracia. Barcelona, Paidós, pp.

45-67

-SAMPEDRO, V. (2014) El Cuarto Poder en Red. Icaria (Capítulo 4)

– Sánchez Duarte, J. M. (2013) “Ciberdemócratas de palo. Acción política en red” en (VVAA) La uni en la calle.La Marea Ediciones

IMAGEN DE LA VEJEZ EN LOS MEDIOS PUBLICITARIOS

Seminario Periodismo y medios digitales

La imagen que se da de la vejez en los medios de comunicación y desde las instituciones y a través de la publicidad, bajo intereses ocultos, genera un estereotipo de la vejez con connotaciones muy negativas, que tienen su consecuencia no sólo en la asociación de nuestra futura vejez como algo negativo, sino en algo más grave que es la exclusión de este colectivo, no homogéneo, de personas que superan cierta edad.

El conjunto de ideas que se están transmitiendo en los medios terminan por constituirse en un estigma para las personas mayores que frecuentemente les imposibilita participar satisfactoriamente en la sociedad.

A través de la publicidad, donde se recogen por acción y omisión múltiples rasgos que se corresponden con los mitos más extendidos de la vejez, se revela la imagen tan errónea que tenemos hoy en día de los mayores. Empezando, por su homogeneización, siendo que, este colectivo de personas es muy diverso.

Romper con los mitos y estereotipos de la vejez en particular implica aceptar que hay muchas maneras de envejecer, que no sólo es posible avanzar hacia una idea determinada de persona mayor, sino que dependerá de la persona en concreto, de su carácter, de sus experiencias, de la educación

recibida, del contexto en que se encuentre, de sus preferencias, hábitos y costumbres, etc. Es decir, implica concebir a las personas mayores no como un grupo social homogéneo y estable, sino más bien formado por personas diferentes entre sí, con problemas diferentes, preocupaciones diferentes y necesidades diferentes.

Cabe señalar que en el fondo de la cuestión de los mitos y estereotipos sobre la vejez, se encuentra un profundo desconocimiento de esta etapa vital por gran parte de la población, en gran parte, porque están invisibilizados en los medios.

Invisibilización en la publicidad

El mensaje que hay implícito en su invisibilización es el de transmitir la necesidad de apartar a los mayores del espacio visible de la sociedad, de relegarles a otras tareas, puesto que su tiempo “ya ha pasado”. De esta manera, no hacemos otra cosa sino reforzar la mayor parte de los mitos negativos de la vejez como el de la improductividad, la decadencia intelectual, la desvinculación, etc.

Los anuncios publicitarios de las administraciones públicas han abierto un espacio de visibilidad de los más ancianos. La imagen de personas muy mayores, sin actividad definida y presentados con personas de compañía o apoyo, se asocia así la ancianidad a retiro o ausencia de actividad social. Teniendo en cuenta que el concepto productivo/joven es el que domina en el imaginario de una sociedad basada en el trabajo y el consumo, todo aquello que encierre el peligro de alejar a los individuos de la potencia física e intelectual, es considerado como enfermedad o se asocia a algo negativo o incluso a “carga social” para el resto de la ciudadanía.

En uno de mis paseos por los centros de mayores en el centro de Madrid, me he encontrado en el mismo pasillo los siguientes carteles producidos por el Ayuntamiento de Madrid en los que se pone en valor la experiencia de las personas mayores a la par que se les considera “una carga”…

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Dejando a parte los mensajes que se dan de la vejez en las instituciones públicas y observado los que existen entre la publicidad de productos comerciales, encontramos con que las personas mayores no están nada presentes entre ellos, y la palabra vejez tampoco.

En una investigación en la Universidad de Valladolid sobre el discurso publicitario en las personas mayores1 afirma que no son nombradas en la publicidad. Se extrae el dato de que el 56,6% de los anuncios sobre personas mayores eluden incluir alguna palabra que los identifique como tales. En los casos en que se lexicaliza, se recurre al adjetivo mayores (8,9%) o a la descripción de la edad: tercera edad, edad de oro, hombre de edad, etc.

No aparece la palabra vejez ni las palabras que derivar de su raíz, ni siquiera en la publicidad encontrada en la prensa dirigida a ese grupo de edad. Por el contrario, es fácil comprobar cómo la palabra vejez y otras palabras asociadas a su aspecto físico como arrugas, canas, flacidez, son léxico común entre la cosmética femenina.

La vejez ha pasado a ser un término no utilizado en el modelo publicitario del consumismo por el miedo a la vejez. En esta paradoja, la representación de imágenes de personas mayores en la publicidad no va ligada al uso del término que los identifica. Por el contrario, la palabra vejez aparece junto a imágenes que denotan juventud, así llegamos a la segunda tendencia sobre la creación de la imagen de la vejez en los medios publicitarios.

Pongo a continuación un vídeo que he hecho con recopilación de anuncios de cosméticos donde se transmite el mismo mensaje de belleza ideal asociada a la juventud.

La búsqueda de la estética joven.

La tradición de consumos asociados a género está muy arraigada en la publicidad de los mayores. Así, la higiene, salud y belleza se asocia a la mujer. Múltiples productos de belleza se recomiendan para combatir la imagen “deteriorada” de la vejez, un hecho biológico de nuestro organismo que debe ser disimulado e incluso eliminado. En esta tipología de anuncios, el mito del envejecimiento cronológico además de estar presente está desnaturalizado. Se crea modas antinaturales motivadas por una sobre valoración de la juventud y una visión desgraciada de la vejez. Esta búsqueda del la belleza ideal en la juventud aparece en la publicidad comercial, participando de la perspectiva postmoderna del envejecimiento y la creación de estilos de vida que no están basado en la productividad sino en el consumo. Esto participa en la construcción cultural propia de las persona de edad a través del consumo, frente al lugar asignado institucionalmente.

El anciano y el ámbito rural:

La figura de la persona mayor que vive en un entorno rural es usada por muchos publicistas como reclamo comercial. En su búsqueda de valores como la sabiduría, lo tradicional, la serenidad, etc.se proyecta una figura de la vejez con costumbres y tradiciones propias de épocas anteriores, alejados de las prisas del mundo urbano, supervivientes de una época anterior y sin embargo contemporáneos y contrapuestos a los avances de la actualidad, es decir, se difunde una imagen en la que se relaciona la vejez con lo rural y lo obsoleto. De esta forma se ahonda en estereotipos como el del conservadurismo, el de la serenidad, el desasimiento, el descompromiso o la desvinculación.

La necesidad de cuidados especiales achacados a la edad.

Muchos anuncios publicitarios utilizan la imagen de las personas de mayor edad para vender productos relacionados con enfermedades o problemas físicos, contribuyendo de esta manera a reforzar mitos como el del envejecimiento cronológico o el de la senilidad, al asociar enfermedad con persona mayor. De hecho, los intereses comerciales conducen a un tipo de publicidad enfocada hacia la difusión de la vejez como una pérdida de autonomía, reduciéndose el número de publicidad asociada al miedo a la vejez en los últimos años y sustituyendo esta por el miedo a la pérdida de capacidades.

En consecuencia, el primer paso para desterrar estas falsas concepciones es identificarlas, analizarlas y conocerlas. En una sociedad donde el poder político tiende a actuar en base a lasdemandas sociales, la imagen social que se tenga de la tercera edad tiene una importancia capital. En este sentido los medios de comunicación tienen un papel muy influyente en la formación de opinión –no sin razón se les ha denominado el cuarto poder–, y cada día comprobamos como en las democracias actuales tienen un gran protagonismo.

El creciente envejecimiento de la población española, intuyo que supondrá nuevas tendencias en la construcción social de la vejez que se hace a través de los medios publicitarios. Quizás, se atrevan a relevar el discurso del miedo a la pérdida de autonomía más abundante hoy en día entre la publicidad, por un discurso más constructivo, que prepare progresivamente en las distintas etapas de la vida, a esperar y aceptar la vejez. Una expectativa de la vejez rica en posibilidades de desarrollo y crecimiento personal no sólo sería un avance cultural, sino seguramente también comercial. Sólo construir una mejor idea de la vejez, plural, diversa y positiva, se educaría para una experiencia apreciada de la misma.

1http://www.revistacomunicar.com/

Bibliografía:

http://envejecimiento.csic.es/documentos/documentos/fuentes-mitos-01.pdf

http://beatrizurrutia.blogspot.com.es/2011/07/imagenes-positivas-de-la-vejez-en-el.html

http://www.ts.ucr.ac.cr/binarios/docente/pd-000213.pdf

Microperiodismos. Aventuras digitales en tiempos de crisis. Editorial UOCarrondo, Ainara (2009)

Los géneros en la redacción ciberperiodística: contexto, teoría y práctica actual.Universidad del País Vasco

Seminario Antonio Lafuente

Hay más de 35 millones de personas en todo el mundo con el virus del SIDA.

De ellas, 25 millones viven en el África subsahariana. Diecisiete millones ya han muerto. Diecisiete millones de africanos es equivalente porcentualmente a siete millones de estadounidenses. Aunque más importante es el hecho que son diecisiete millones de africanos.

No hay cura para el SIDA, pero hay medicamentos que reducen la velocidad de su desarrollo. Estas terapias antirretrovirales (AA) todavía son experimentales, pero ya han tenido efectos drásticos. En los EE.UU., los pacientes de SIDA que regularmente toman un cóctel de estos medicamentos incrementan su esperanza de vida entre diez y veinte años. Para algunos, estos medicamentos hacen que la enfermedad sea casi invisible.

Estos medicamentos son caros. Cuando se introdujeron por primera vez en los EE.UU. costaban en entre 10.000 y 15.000 dólares por persona al año. Hoy algunos cuestan 25.000 dólares al año.

A estos precios, ningún país africano puede permitirse los medicamentos necesarios para la inmensa mayoría de su población: 15.000 dólares es treinta veces la renta per cápita de Zimbawe. A estos precios, estos fármacos son totalmente imposibles de conseguir.

Estos precios no son altos porque los ingredientes de los medicamentos sean caros. Estos precios son altos porque los medicamentos están protegidos por patentes. Las compañías farmacéuticas que produjeron estas mezclas que salvan vidas gozan de al menos veinte años de monopolio sobre sus invenciones.

Emplean el poder del monopolio para extraer del mercado lo máximo que pueden. Ese poder es usado a su vez para mantener altos los precios.” (Lessig, 2005)

¿Cuándo y por qué se instauró un sistema jurídico que patenta los logros epistémicos? ¿Cuándo la ciencia dejó de considerarse un proceso abierto? La función jurídica para la privatización del conocimiento, ¿es únicamente para reconocer económicamente el esfuerzo del buscador o buscadora de conocimiento? Si es así, ¿es esta la única posibilidad que existe para conseguir este fin? ¿Es cierto que esto ayuda al progreso y a la justicia social?

Los conocimientos, ideas, innovaciones e invenciones han alimentado a lo largo de nuestra historia nuestro desarrollo, desde las innovaciones entre grupos sociales prehistóricos, donde la artesanía y el ingenio eran potenciales para la innovación en ese tiempo siguiendo las necesidades que surgían, pasando por las corporaciones de la Edad Media, hasta las grandes empresas de principios del XIX y desde las abadías cistercienses hasta las academias científicas que surgen en el XVIII.

La comercialización del conocimiento, o la economía fundada en el conocimiento, sin embargo, es algo que ha surgido hace no mucho tiempo. Podemos pensar que fue en ese periodo cuando el conocimiento flotante dejó de ser considerado como parte fundamental de nuestro desarrollo como sociedad: dejó de ser estudiado y finalmente menospreciado, empezó así a cobrar todo el protagonismo el conocimiento aportado por las esferas académicas, por los expertos o especialistas, quizás por considerarse aportaciones más válidas para comercializar con las innovaciones que salían de ellas y también más accesible porque se concentraban en una única esfera. Comenzó así la privatización, hoy masiva, del conocimiento.

Patentes: amos de las ciencias, dueños de la tecnología y propietarios de la salud”1

Las patentes nacen para reconocer la colonización y propiedad de territorios extranjeros conquistados y de paso monopolizar la importación desde ellos: patentes de conquista. Se ponen en auge cuando se descubre el potencial del progreso técnico para monopolizar las nuevas ideas técnicas que surgían durante esos años, se penalizaba el intercambio o exportación de técnicas.

Las concesiones de patentes no fueron un objeto mercantil hasta mediados del siglo XVIII, hasta ese momento el que las recibía era el único con derecho a sacar provecho de ellas, pero con el desarrollo mercantil los derechos sobre las innovaciones se volvieron vitales. Se empezaron a registrar de manera muy detallada en Inglaterra y se definió el término “patente” públicamente, y al igual que el copyright, una vez expirado el plazo de protección los derechos pasarían a ser de dominio público, algo que perdura hasta el día de hoy. Una serie de reglas, controles y legislaciones por la lucha para encabezar la hegemonía entre países. Al igual que hoy.

Las patentes para descubrimientos científicos se inauguran más tarde, a finales del XIX, la primera, concedida a Louis Pasteur y las siguientes fueron patentes para algunas vacunas, sueros, etc…. Se concedían así monopolios temporales sobre elementos orgánicos/biológicos, y a partir de este momento un largo etcétera. (Sumando los datos de patentes en vigor de Wikipedia, vamos por la número 7.752.819!!)

El hecho de controlar los flujos de información y de conocimiento ayuda a darle un valor diferencial a la producción. Estas prácticas económicas sobre las producciones de conocimiento, enmarcadas en el capitalismo globalizado, nos lleva al capitalismo cognitivo2, donde el conocimiento tiene dueño y el acceso a él está regulado por el mercado.

Hoy en día, el crecimiento económico sigue estando basado en gran medida en la innovación, y desde principios del XX ha cobrado el protagonismo la innovación científica y la innovación tecnológica, así que muchos países y empresas privadas invierten en ellas.

Nuestro mundo es cada vez más competitivo y la lucha por la hegemonía de los países está cada vez más relacionada con innovaciones en estos ámbitos y con su comercialización.

Las investigaciones están marcadas o limitadas entonces por las prioridades que los países consideran principales en la lucha por la hegemonía mundial o por las empresas privadas que luchan por el liderazgo comercial, lo que repercute de forma directa en que los investigadores estén limitados en los temas a investigar y actúen bajo los intereses protegidos de nuestra sociedad de mercado. Los investigadores por tanto, están limitados y han perdido la capacidad de poder actuar e investigar en pro de intereses para el bien común, se impone la investigación en muchos casos para el beneficio comercial, desde esferas de poder se marcan con subvenciones dirigidas a ellas u otras técnicas. A esto se le suma se le suma la pérdida por parte de los profesionales, en este contexto y en otros, de la capacidad de trabajar bajo otros valores extinguidos en nuestros ámbitos profesionales como la pasión por hacer las cosas, sin la obsesión de la recompensa económica. (El 99% de los científicos hasta bien entrado el siglo XIX eran amateurs, no tenían paga asociada.3)

Edward Said afirma que la amenaza no es el mundo occidental, ni la academia, ni el comercio, el problema de base es la profesionalidad, el pensar que trabajamos para ganarnos la vida.

Se nos educa ya desde las escuelas para no salirnos del sistema en el que vivimos, poco a poco se nos va formando para convertirnos en especialistas o en expertos. Cuanto más subimos en el sistema educativo, más nos van limitando a un área cada vez más concreta del conocimiento, hasta terminar nuestra formación con alguna especialización, que seguiremos puliendo en el ámbito profesional.

Hacemos lo que está establecido, o lo que otros nos dicen, o más bien, nos permiten, anulando así el sentido de descubrimiento, desafiando nuestro talento y perdiendo el impulso de la emoción, del entusiasmo. El objetivo de la profesionalización hoy en día es llegar a ser un auténtico experto en algo, tener poder, ganar un salario, no salirnos de los límites establecidos y cumplir con nuestras 8 horas de trabajo: la creatividad y la producción colectiva se entienden como recursos, al igual que un río no es más que un recurso donde hacer una presa y obtener energía, un individuo es 8 horas de trabajo.

Invisibilización de los saberes femeninos”

Hablar de los saberes de las mujeres, saberes que no han formado parte de los saberes reconocidos y hegemónicos, inevitablemente nos lleva a conocer el proceso de la exclusión de las mujeres y repasar cuando, una vez recluidas en el ámbito doméstico, se invisibilizaron los saberes que desarrollaron en él.

Este proceso de devaluación del trabajo de las mujeres empieza ya en la Alta Edad Media, época del feudalismo.

Con la crisis demográfica y económica de principio del siglo XVII, el problema de la relación trabajo, población y acumulación de riqueza pasó al primer plano del debate y de las estrategias políticas. La reproducción y el crecimiento poblacional pasó a ser un asunto de Estado y objeto principal del discurso intelectual. Tiene aquí origen nuevos métodos disciplinarios adoptados por el Estado para regular la procreación y quebrar el control de las mujeres sobre la reproducción, se intensifica al mismo tiempo la práctica de la “caza de brujas”, llevando a cabo al asesinato masivo de sabias, que es lo que originariamente significaba el vocablo bruja de origen ibérico, proceso que hacia finales del XVII ya estaba prácticamente completado.4

Se excluyó a las mujeres de la esfera del trabajo, se devaluó su trabajo, la producción que las mujeres hacían en sus casas no era considerado trabajo real y se les imposibilitó la independencia económica, se las destinó a vivir confinadas en el ámbito doméstico, dedicadas al cuidado de la prole, de la familia y despreocupadas de cualquier inquietud cultural o política.

A pesar de este interés por reducir a la pasividad a las mujeres, lo cierto es que siempre han desarrollado una capacidad de agenciamiento5 notable en todos los ámbitos sociales, incluidos los ámbitos del conocimiento y del saber. En dichos campos, desafiando las prescripciones de género patriarcales, desarrollaron sus actividades en diversos frentes: accediendo al mundo del conocimiento y apropiándose de sus códigos simbólicos para hacer importantes aportaciones culturales, elaborando saberes femeninos basados en su propia experiencia de vida, recurriendo a saberes marginales y/o alternativos que les permitieran dar sentido a su vida y a su posición en el mundo.6

Hoy en día, muchos de estos saberes que están vinculados a nuestro género, y por ello no reconocidos, parten de lo doméstico; lo privado y lo invisible y son aun considerados como tareas, actividades, habilidades, más que como conocimientos. Desde esta mirada, cualquier cuestión que se atribuya a las mujeres y a lo femenino pierde o carece de valor social, aparece como algo periférico, de segundo orden. Esto último quizás no esté ya tan presente entre las nuevas generaciones, pero sí lo está en la generación de nuestras abuelas y abuelos.

De entre los conocimientos explícitos que las mujeres han desarrollado en el ámbito doméstico podemos incluir entre otros ser una buena madre, esposa, ama de casa, y lo que ello implica. Entre los saberes y conocimientos implícitos, aquellos que tienen que ver con las relaciones humanas, dialogar, mediar, negociar, empatizar…, habilidades que las mujeres han sido capaces de desarrollar en este ámbito.

Todos ellos parecen saberes sin demasiada importancia, cada uno de ellos sirve para una cosa, son diversos y variados y todos ellos necesarios aparentemente para cualquier tipo de vida. Mirados de forma “neutral”, carecería de importancia hacer distinción entre ellos. Parecen, frente a los saberes científicos y técnicos, más asociados al hombre hasta hace no mucho, saberes de segundo orden, en realidad considerados como tareas pertenecientes al ámbito de la práctica o experiencia.

El valor y el reconocimiento, entonces, de los saberes no está tanto en ellos mismos, sino en la división del conocimiento por géneros, por ello, de partida, los saberes de las mujeres son invisibilizados y no reconocidos por el hecho de ser femeninos.

De los saberes implícitos, de los que hemos hablado anteriormente, podemos decir que son necesarios también fuera del ámbito privado y doméstico, porque nos permiten relacionarnos socialmente en diferentes ámbitos, sin embargo no son reconocidos como propios de las mujeres, invisibilizando así la preparación que tenemos, cuando, en realidad, suponen y constituyen una gran aportación al conjunto de los saberes y conocimientos para el desarrollo y el avance del bienestar y la calidad de vida de las personas que convivimos en este mundo.

¿Por qué aún hoy en día unos conocimientos o saberes tienen más valor que otros? Los saberes relacionados con las mujeres no han sido considerados como conocimiento, pero tampoco el conocimiento profano, el generado por los amateurs, el que nace de las innovaciones ocultas, el que nace del mundo de la navegación, de la agricultura, etc…conocimientos que nacen de actores no relacionados con las instituciones hoy en día asociadas al saber.

La tecnología, nos permite hoy en día, visibilizar estos conocimientos y compartirlos.

Las tecnologías nos llevan a repetir dinámicas del pasado”

Las nuevas tecnologías e internet, parece que nos estén empujando a reflexionar sobre esto, a poner en valor estos conocimientos, a recuperarlos y a valorar el conocimiento aportado también por el mundo amateur de hoy en día, de naturaleza ejemplar, que conservan el hacer por amor, por pasión, de manera altruista. Hablamos de ello casi de manera melancólica por ser algo casi extinguido y que debemos proteger y conservar.

Hoy en día, no solo se pone esto en valor por su naturaleza implícita y por el desencanto que muchos profesionales sienten hacia su mundo laboral, también el hecho de que podamos compartir lo que hacemos abre otra puerta muy motivadora, y ha generado otras maneras de hacer, que recuperan valores del pasado que han sido aniquilados en los últimos siglos de nuestras historia, podemos no sólo participar en procesos innovadores, sino que también sólo el hecho de compartir nuestro conocimiento con alguien que esté al otro lado del planeta y que le sirva, es muy motivador, pensando en el hacer por el bien común desde nuestras casas y en nuestro tiempo “libre”, ya que en la mayoría de los ámbitos profesionales no se contempla.

De la convergencia entre amateurs y expertos, surgen nuevos espacios de aprendizaje, un nuevo tipo de ciudadanía con nuevas prácticas más flexibles, amateurs, granularizadas y por tanto hospitalarias7.

Se cuestionan los códigos profesionales, las autoridades tradicionales, los expertos, como únicos lícitos para poder producir, se desidealiza lo perfecto, apareciendo el concepto de prototipo como una producción experimental, abierto a cambios y mejoras, sin dueño, que pertenece a un proceso participativo…Se cuestiona por tanto también la figura del productor y del consumidor.

Conviene hablar también del concepto Diy8 Pro_am9 (profesional y amateur), acuñado originalmente para referirse a la competencia deportiva que mezclaba profesionales y aficionados o también para referirse a jugadores que evolucionan en un estado intermedio entre estas dos categorías. Más tarde se extendió a colaboraciones científicas entre aficionados o profesionales de disciplinas como la astronomía, donde ha sido tradicionalmente más fácil para los aficionados o amateurs hacer valiosas contribuciones.

Hoy en día este concepto de Pro-am, se ha convertido en una tendencia socio-económica, Se estima que en las economías maduras del 30% al 40% de las personas son Pro-am en algo10. Las personas que trabajan en algo como expertos o especialistas durante el tiempo correspondiente a su jornada laboral, son Pro-am en otras cosas que llevan a cabo o producen en sus casas u otros ámbitos o espacios donde lo que producen se hace de manera colaborativa, o en cualquier otro lugar durante las horas que les quedan libres en el día. Muchas de las producciones podemos verlas en YouTube u otros canales online donde se comparten y podemos encontrar entre ellas miles de actuaciones de nivel profesional.

Hay tres factores que contribuyen a esto:

El código abierto permite el acceso a conocimientos y el intercambio de experiencias, Crowdsourcing es una nueva forma de valorar explícitamente las contribuciones de cualquiera que se atreva a participar, y con la economía compartida las personas obtienen beneficio económico de un talento específico que tienen.

Lo que comenzó como un intercambio de conocimiento ha dado lugar a una nueva forma de economía, así Pro-am empiezan negocios de pequeña escala. El análisis cuantitativo de procesos económicos destaca como el valor de la ambición, está migrando gradualmente de las esferas tradicionales del poder hacia los Pro-am, con medios para convertir sus pasiones y talentos en proyectos empresariales, y la ambición de liberarse de las garras de la economía convencional.

Las dinámicas que están surgiendo hoy en día tras la aparición de las nuevas tecnologías e internet, son dinámicas que, repetimos, ya existían en el pasado, muchas de ellas simplemente han desaparecido en los últimos siglos, pero las nuevas tecnologías e internet, nos están permitiendo recuperarlas y mejorarlas.

Se están poniendo en valor todos los conocimientos y saberes invisibilizados, se pone en tela de juicio el sistema educativo que tenemos, el valor del título académico, los espacios de aprendizaje no son solo las escuelas o las universidades, los procesos de aprendizaje son diversos, el conocimiento compartido apuesta por el bien común, compartir recursos, recuperar la pasión por hacer las cosas, la aparición del micromecenazgo y del Pro-am, todo ello nos encamina hacia la recuperación de valores más relacionados con nuestra calidad de vida y felicidad, con “hacer el bien” por el común y por los demás y también hacia una nueva tendencia socio-económica que se está convirtiendo en un nuevo emprendimiento.

1La tragedia del copyright. Bien común, propiedad intelectual y crisis de la industria cultural. Igor Sábada, Mario Domínguez, Jaron Rowan, RubEn Martínez, ZEMOS98

4 “Calibán y la bruja”, Silvia Federici, 2004.

5Amartya Sen,Desarrollo como Libertad, Editorial Planeta, Bogota,2004, p. 35

7Hospitalidad es un concepto usado por Antonio Lafuente y Andoni Alonso en Silencio y política . Aproximaciones desde el arte, la filosofía, el psicoanálisis y el procomún, 2014 ara describir la capacidad para la empatía y para dar acogida a las ideas de los demás o para transformarse en una plataforma ciudadana en la que la gestión se concibe como un servicio público.

10http://www.soonsoonsoon.com/soonoscope

Bibliografía y referencias:

http://www.innovationexcellence.com/blog/2013/07/02/pro-am-is-the-new-entrepreneurship/

http://blog.educalab.es/intef/2013/09/09/la-educacion-expandida/

http://nomada.blogs.com/jfreire/2011/08/qu-es-la-tecnologa-social.html

http://nomada.blogs.com/jfreire/2013/02/como-innovan-comunidades.html

http://elpais.com/diario/2007/03/17/opinion/1174086014_850215.html

http://vlcnews.es/2014/portada/benimaclet-estrena-una-escuela-de-artes-y-oficios-gestionada-por-vecinos/

http://es.wikipedia.org/wiki/Gayatri_Spivak

http://www.independent.co.uk/life-style/the-reith-lectures-professionals-and-amateurs-is-there-such-a-thing-as-an-independent-autonomously-functioning-intellectual-in-the-fourth-of-his-1993-reith-lectures-a-series-entitled-representations-of-the-intellectual-edward-said-considers-the-modern-pressures-that-challenge-ingenuity-and-will-this-is-an-edited-text-of-last-nights-radio-4-broadcast-1484964.html

http://ciesasoccidente.edu.mx/wp-content/uploads/2014/03/Edward-W.-Said-Representations-of-the-Intellectual-The-1993-Reith-Lectures-1996.pdf

http://www.youtube.com/watch?v=42ZvvuWu0ro. Doc. La escuela Expandida

Zemos 98. Diálogo trasngeneracional

Ciudad-Escuela.org

Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria. Silvia Federici.2004

La tragedia del copyright. Bien común, propiedad intelectual y crisis de la industria cultual. Igor Sábada, Mario Domínguez, Jaron Rowan, Ruben Martínez, ZEMOS98, 2013.

Control sobre la obra

Seminario Jesús M. González Barahona

Texto 2_
Control del autor sobre su obra. Hay una tendencia durante los últimos siglos a que el autor (o aquel en quien delegue) tenga un gran control sobre la obra hecha pública (quien la puede copia, quien la puede modificar, etc.). Esto tiene dos vertientes: una más relacionada con los derechos sobre la integridad de la obra, otra sobre los modelos de negocio posibles para el autor y para el intermediario. Centrándonos en la segunda vertiente, ¿está necesariamente ligado el control sobre la obra con la posibilidad de obtener ingresos? Propón algún modelo, a ser posible en un contexto concreto, en que un autor pudiera obtener ingresos no basados en el control de su obra, y qué aspectos positivos y negativos tendría de acuerdo con las características del autor o la obra, tanto para el autor, como para los intermediarios, como para la sociedad en general.

Hoy en día sufrimos la crisis del actual sistema económico, lo que nos muestra que los modelos hasta ahora establecidos están quedando obsoletos.La Cultura libre, nos muetra una nueva ética y una nueva forma de negocio sobre las producciones artísticas. La manera de producir basada en la cultura libre es a través de a posibilidad que Internet nos da para liberarnos principalmente de mediadores y distribuidores, que a día de hoy, son los máximos beneficiarios de la comercialización de obras. La oportunidad de poder colaborar entre nosotros, democratiza el conocimiento y genera una modelo de negocio más justo de acuerdo a los esfuerzos realizados.
Existen varios modelos económicos para una creatividad sostenible, el ejemplo que voy a poner es sobre creaciones musicales en un contexto específico, se trata de la aparición de un nuevo  género musical que ha emergido en Brasil y que ha resultado funcionar  evadiendo las condiciones de negocio que impone el mercado, y es el denominado“Tecno Brega”, caracterizado por ser creaciones musicales generadas a partir de la copia y modificación de canciones y que además utiliza como nuevos métodos de distribución, en lugar de vender CD en las tiendas a precio de mercado, se vende a un precio mínimo por vendedores callejeros, quienes a su vez pueden hacer sus propios CD de compilados. La producción de la música “nace libre”. De esta manera los vendedores callejeros de encargan de hacer las copias que necesita, y publicitan los eventos con esos CD. Esas publicaciones son para grandes fiestas de música en vivo al estilo jamaiquino, muy semejante a los conciertos rave. De esta forma los productores y músicos que los ayudan pueden ganar mucho más dinero que con la venta tradicional, cobrando entradas, vendiendo copias de la música en vivo de esa noche, además de la venta de otros productos. Esta es una metodología para obtener ingresos de la música, alternativa a la tradicional que ha quedado obsoleta ya hace años; hoy en día encontrar una tienda de CD es casi imposible, así que es una nueva manera de hacer negocio de la producción artística que no solo es rentable económicamente, sino que se beneficia de la posibilidad que da la red de crearla de forma colaborativa y modificar obras musicales procedentes de norteamérica o cualquier otra región adaptándolas al gusto musical de un público en concreto como puede ser el brasileño, cuya cultura musical no es igual que la cultura musical que pueda haber en Norteamérica, por ejemplo. Además de esto, el reparto de ganancias está proporcionado al esfuerzo empleado en la creación de estas obras, ahorrándose las cantidades abusivas de las que hoy en día se aprovechan los distribuidores.

Tecnología y obras libres

Seminario Jesús M. González Barahona

Texto1_
Relación de la tecnología con las obras libres. Por ejemplo, en el caso de la fotografía, hace años era muy costoso conseguir una foto sobre un tema determinado. Pero hoy es fácil y barato para muchos temas.
Los aparatos necesarios para hacer fotos son muy baratos y están ampliamente disponibles, distribuir las fotos a cualquiera que esté interesado es fácil y barato. ¿Qué impacto ha tenido esto en la posibilidad de crear y acceder a fotos libres? ¿Cómo se aplicarían estos mecanismos a otros tipos de producción intelectual? ¿Hay una relación determinante entre la disposición de ciertas tecnologías y la producción y disposición de obras libres?

La tecnología está facilitando y generando que los procesos creativos de hoy en día cambien a gran velocidad y con rumbo hacia una cultura libre. Bajo el ejemplo de la fotografía, se puede entender cómo la tecnología sí ha cambiado la producción no sólo de las máquinas que general la fotografía, sino también el sentido de la producción fotográfica, lo que ha derivado en una lógica en pro de las fotos libre. El abaratamiento de su coste de producción y el hecho de que existan cámaras fotográficas que no requieran de conocimiento técnico para su uso permite la creación de fotografías de manera barata y con un solo click en nuestras pantallas de móvil, podemos así generar, sin apenas conocimiento ni dinero, el número de fotos que queramos en el instante que deseemos. Esto ha convertido esta tecnología, que antes era de uso únicamente profesional y requería de un conocimiento preciso, sea hoy en día un producto accesible para todos los públicos. Además, esta tendencia que ha surgido en cuanto a su uso por parte de tanta gente, ha dado una vuelta más, y casi cualquier dispositivo tiene una cámara integrada: ordenadores, tableta, móviles, gafas, bolígrafos, etc…(no tengo claro qué va primero, si la necesidad genera tecnologías, o la tecnología genera la necesidad, pero me decanto más por la segunda). Estos hechos han provocado que la producción de fotografías haya aumentado más que considerablemente en los últimos años. La fotografía deja de ser exclusiva, y a esto, hay que sumarle la clave de su tendencia hacia la foto libre, que es el hecho de que toda esa producción se comparta, en tiempo real, a través de Internet, con el resto de las personas que vivimos en el planeta. Semejante producción de material accesible para todo el mundo, hace que pierda sentido que cada foto tenga propiedad intelectual, lo que ha llevado a muchas de las plataformas de publicación de fotografías tengas licencia creative commons.
La creatividad es una capacidad humana que requiere del acceso a la cultura, al conocimiento y a la información a la que tenga acceso, para poder desarrollarla…cuanto más acceso exista a estas tres cosas, más cultura produciremos o desarrollaremos.
Otro ejemplo que encontramos respecto a la producción intelectual que ha sufrido un proceso similar, es el de las publicaciones de textos. La herramienta de edición de texto quizás no se puede comparar con la evolución de la máquina fotográfica, porque hemos pasado de utilizar pluma y bolígrafo a utilizar un teclado y un programa de edición de texto, son herramientas distintas, pero sí podemos hacer una similitud entre la producción de fotografías y artículos, por ejemplo, de prensa u opinión. La existencia de redes sociales, diarios virtuales (blogs), etcétera, nos ha permitido relatar realidades u opiniones y compartirlas con el resto del mundo en un solo click, sin coste alguno, y en tiempo real. Estos textos que, en la mayoría de los casos contienen información, han derrotado en gran parte a la industria periodística y también a gran parte de sus profesionales, ya que muchas personas aficionadas al mundo del periodismo son también capaces de transmitir con mayor o menor calidad, información que se publica en la red, no solo para cualquiera que quiera leerlo, sino también en tiempo real, lo que ha generado que la tecnología que usábamos hasta hace poco para la difusión de información, como la imprenta, deje de tener éxito. Ambas producciones también se caracterizan por la facilidad de almacenaje, hoy en día, poseer millones de fotografías o de artículos, no nos supone absolutamente nada.

Limitaciones e intereses de las herramientas en Internet

Seminario de Sergio D’Antonio

El nacimiento y proceso inicial del desarrollo de la ingeniería del software a mediados del siglo XX fue un proceso abierto y colaborativo. Los investigadores que lo desarrollaron lo hicieron de manera comunitaria y con códigos fuentes abiertos. Llegando a los años 70, el software empieza a adquirir un valor comercial, lo que obliga a empezar a pagar por su uso y mantenimiento. (Hasta entonces, la postura ética que caracterizósu creación estaba fundamentada en: crear, compartir e intercambiar información del código dando por hecho así el derecho a investigar sobre él.)

Llegando a los 80 nacen entonces las licencias que apoyaban la idea de comercializar con el sofware. Se empieza a difundir la idea, de que los hackers, llamaban compartir a lo que en realidad era robar.

Esta manera de pensar sobre lo que en realidad es libertad de la información y de conocimiento, hoy en día está presente en la mayoría de la sociedad, lo que se traduce en el control, por parte de las empresas que lo gestionan en la red,sobre la misma y sobre, en consecuencia, los ciudadanos para el beneficio comercial de grandes corporaciones que hoy priorizan los intereses de nuestro desarrollo en crecimiento económico.

Estas limitaciones de acceso a la información a través de las herramientas que mayoritariamente usamos en el ciberespacio, convierten a los ciudadanos en recursos potenciales y en productos. Esto tiene varias consecuencias:

Grandes corporaciones, que aparentemente ofrecen un servicio de utilización de sus herramientas de manera gratuitaque nos facilitan la comunicación en la red, (facebook, amazon, google, twitter…), tengan en realidad como interés principal y aparentemente invisibilizado, el hecho de poder registrar todos nuestros datos e información sobre nuestras vidas, dinámicas, datos privados, intereses, orientación sexual, un largo etcétera que utilizanpara intercambiarlos por grandes fortunas a empresas con fines comerciales, y esto no es sólo un interés, es una realidad, que se demuestra, tras, por ejemplo, la protección que existe hacia su centro de almacenaje de datos, o tras el hecho de competir entre estas empresas por almacenar cada cual más datos sobre nosotros. Además, las nuevas tecnologías, no por casualidad, se han desarrollado no sólo para poder registrar nuestros datos personales como nombre u apellido, la geolocalización, por ejemplo, es un sistema que permite saber a qué hora y donde estamos en cada momento a través de nuestros dispositivos móviles, o el recién desarrollado lenguaje protocolo de Googlellamadospeed1 que pretende desplazar http, y mediante el cual pueden saber qué estamos haciendo en la red: qué páginas visitamos, con qué frecuencia, el transcurso de nuestra navegación, y para ello juegan con el hecho de que el uso de su buscador utilizando este navegador vaya a una velocidad mayor y funcione mejor que si el mismo buscador lo utilizamos con otro navegador que no sea de su propiedad, por tanto, se están desarrollando innumerables tecnologías de espionaje sin que sus usuarios seamos conscientes.

Respecto a la privacidad de nuestros documentos, además, no sólo nos afecta a nosotros, sino que si nuestros documentos almacenan datos de otras personas, en el caso de que nuestra profesión o intereses nos lleve a ello, estamos permitiendo que accedan a ella sin saber cómo esto puede afectar al global de la sociedad.

La segunda consecuencia de estas prácticas en el contexto de Internet, impiden por completo el empoderamiento de los ciudadanos. Se desarrollan herramientas privativas que se nos ofrecen de manera gratuita y bajo el pretexto de facilitarnos las cosas, de esta manera no encontraremos razón algunapor la cual no utilizarlas o utilizar herramientas libres, (o casi libres), que también podemos encontrar en la red. Esta estrategia capta a la mayoría de los usuarios de Internet, que sumada a los prejuicios en el aprendizaje que tenemos asociados al uso de herramientas libres, nos convierta en usuarios pasivos y sigamos participando en sus prácticas de registros de nuestras vidas para seguir enriqueciéndose y además no nos permite modificar estas herramientas en beneficio de nuestros intereses, al estar limitadas a los servicios que a sus dueños les interese ofrecer.

Es importante, entonces, en cuanto al uso de herramientas de Internet, optar por algunas cosas básicas que preservan nuestras privacidad ante la amenaza continua de las grandes empresas de comunicación que dominan la red, y tener pequeñas iniciativas como el uso de un servidor propio para nuestro correo electrónico, encriptación de nuestros contenidos, utilización de herramientas libres y utilizar las redes sociales como Facebook o Twitter únicamente para comunicar, porque no podemos negar que ambas son, hoy en día, la mejor vía de comunicación debido a sus millones de usuarios.

Se debe luchar contra este actual proceso de naturalización de las prácticas en Internet y contra el uso de tecnologías que van en contra de nuestra libertad, de nuestro desarrollo hacia una sociedad mejor y no hacia el desarrollo económico que tiene como consecuencia más grave las exponenciales desigualdades entre las sociedades que habitamos este planeta.

Otro tipo de herramientas, no asociadas directamente a su uso en la red, son las que utilizamos para nuestras producciones, sean textos, tratamiento de imágenes, vídeo, reproductores de música etc…Adobe, por ejemplo es una de las empresas más poderosas de edición de este tipo de documentos. El hecho de que sean herramientas privativas, va en dirección opuesta al proceso en sí de creación o producción, son programas que, al no permitir su modificación en función de nuestros intereses, limitan nuestras capacidades y acotan el proceso creativo.

Por lo general, al comparar herramientas de este tipo entre privativas o libres, se habla de una superioridad por parte de las privativas, pero gracias a los procesos colaborativos de estas herramientas en versión libre, se está llegando a igualar o superar a día de hoy las capacidades y funcionalidades de muchas herramientas privativas que se han desarrollado bajo grandes inversiones económicas.

Un ejemplo de ello es Adobe Photoshop vs Gimp2, esta última no pretende ni anular ni copiar la otra, Phososhop da mejor rendimiento, pero Gimp ofrece la ventaja de que tú puedes modificar en él lo que te convenga en función a tus intereses, no a todxs nos interesa hacer las mismas cosas bajo el mismo programa, ¿por qué entonces no tener la opción de adaptarlo o mejorarlo?, ¿a quien no le beneficia eso?…

Esto no sólo requiere de un proceso de información sobre esta realidad a todos los usuarios de la red, sino que en muchos casos, aun conociendo esta información sobre las herramientas que usamos y sus consecuencias, muchas personas continúan sin utilizar las herramientas libres, porque priorizan el emplear menor esfuerzo para las actividades que realizan en los ordenadores frente a las consecuencias que ello pueda tener, por ello creo que también en necesario la educación desde la infancia en el uso y modificación de herramientas libres para que, aprendiendo nociones básicas sobre por ejemplo, lenguaje de programación, para que en las siguientes generaciones no exista esta barrera, aunque esperemos, que la educación también aporte para invertir las prioridades de las personas antes descritas. Y para lo que actualmente utilizamos la red, cuantos más seamos los que aportemos por la libertad en nuestras herramientas, antes llegará el momento en el que los usuarios de éstas superemosel uso de las herramientas privativas

1http://en.wikipedia.org/wiki/SPDY

2http://swlx.cubava.cu/files/2013/11/GIMP_vs_PS_r2.pdf

https://prism-break.org/

http://zachholman.com/talk/product-is-the-byproduct/

https://aws.amazon.com/es/