(Seminario de Andoni Alonso)

Por principio,  es importante señalar que lo expuesto en el seminario me pareció muy importante. No encuentro el punto donde pueda conectarlo directo con mi proyecto.  La relación que  vino a mi mente fueron  las condiciones de trabajo de las maquilas en el norte de México.

Las maquiladoras son fábricas y centros de ensamble de compañías extranjeras que operan en México, Los sectores de mayor producción son el electrónico, el textil y el de autopartes. La mayoría de las maquiladoras pertenecen a empresas de estadounidenses, europeas, y asiáticas.  Estas empresas comenzaron a establecerse en los estados de la frontera con EUA desde 1964,  pero el auge de estos centros de trabajo se dio a partir de 1994 con la entrada y firma, por parte del gobierno mexicano, del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.

El proceso de trabajo basado en la organización taylorista y Fordista replantea los  criterios de localización que antes estaban orientados hacia los lugares de producción  de las materias primas y ahora puede privilegiar la localización de obra de mano barata. Por la naturaleza de la producción en serie nace la necesidad de organizar el consumo de manera empresarial. La economía doméstica sobre la cual se apoyaba la  cambios sociales  en el sentido en que parte de la población  se desplaza hacia estas regiones con un doble propósito: por un lado, para disciplinar el consumo y permitir que la forma salarial se dirija a convalidar la producción industrial.

Por ejemplo, la principales problemáticas denunciadas por los trabajadores de las maquilas son:

§  La salud y seguridad de los y las trabajadoras están en alto riesgo. Condiciones inseguras de trabajo resultan con frecuencia en accidentes. La exposición a químicos tóxicos causa frecuentemente enfermedades industriales.

§  Las leyes de protección al medio ambiente con frecuencia no son respetadas. Las fábricas contaminan aire, agua y tierra de los barrios aledaños a los centros de trabajo, la mayor parte de los empleados viven en esos vecindarios y sus familias son afectadas directamente.

§  Bajos salarios que no permiten una vida digna para los trabajadores y sus familias.

La cadena de montaje, durante décadas símbolo del capitalismo industrial , no ha sido la única novedad destacada: la producción en masa, los bajos salarios,  deben hacernos reflexionar sobre las repercusiones en la sociedad  de estas condiciones laborales, repensar las relaciones de explotación y dominación en el capitalismo más allá de la creación de fuentes de empleo (Meta declarada por cualquier jefe de gobierno en el mundo).

 

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Comunidades en Red. Comprender y ubicar las herramientas de comunicación online en sus contextos socio-políticos

Sergio D´Antonio

“Usted le otorga a Facebook el derecho irrevocable, perpetuo, no exclusivo, transferible y mundial (con la autorización de acordar una licencia secundaria) de utilizar, copiar, publicar, difundir, almacenar, ejecutar, transmitir, escanear, modificar, editar, traducir, adaptar, redistribuir cualquier contenido depositado en el portal”. Facebook. Licencia y términos de uso.

Desde hace cuatro años la Secretaria de Salud del estado de  Querétaro (México),  a través del Centro de Intervención  para Internautas Suicidas, ofrece ayuda  psicológica a jóvenes, de entre 13 y 25 años,  en situaciones de crisis por medio del servicio de mensajería instantánea de Facebook en dispositivos móviles y computadoras.

La anterior acción, según el artículo 32 de la Ley General de Salud[1],  está en lo que se considera como atención médica: “Conjunto de servicios que se proporcionan al individuo, con el fin de proteger, promover y restaurar su salud”. Así, cuando el personal sanitario registra dichas actividades conforma los datos clínicos de una persona. Por lo tanto, los  datos clínicos de miles de jóvenes mexicanos están bajo los términos de uso de la red social- Facebook que puntualiza en sus condiciones de uso su derecho irrevocable de explotación sobre cualquier contenido depositado en  su portal.

En México la regulación de la protección datos es llevada acabo por el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de datos(IFAI)[2], institución que señala que el expediente clínico, en su conjunto, se integra bajo el concepto de datos personales, de lo cual deriva la obligación de las instituciones gubernamentales que prestan servicios de salubridad ha contemplar la protección de datos personales, en cuanto que “El titular (o dueño) de dichos datos es la propia persona, lo que implica la libertad de elegir qué se desea comunicar, cuándo y a quién, manteniendo el control personal sobre la propia información. La protección de datos personales es quizá el más nuevo de los derechos que goza un ciudadano.”[3]

El desconocimiento del gobierno queretano sobre  las condiciones de uso de la red social , suponiendo que es una ingenuidad, puede repercutir negativamente en la vida personal de miles de personas, durante el año 2013 atendieron a más de 4400 personas[4],   sí bajo cualquier circunstancia se hiciera un mal uso de esa información.

En lo personal, me asalta el temor del desconocimiento del gobierno queretano sobre las repercusiones del uso de redes sociales para la intermediación psicológica debido a que se desdibujan los límites de acceso y confidencialidad al expediente clínico.

Considero necesaria la atención sobre las disposiciones en materia de tratamiento de datos personales al implementar este tipo de políticas públicas, en armonía con lo prescrito por las normas ya que cualquier propuesta deberá velar por los intereses y derechos de los ciudadano. “ Se suele decir que todo depende del uso que se hace de una tecnología, porque la tecnología no es ni buena ni mala en sí. Falso. La tecnología no es para nada neutral; cada herramienta tiene características precisas que hay que analizar y razonar de manera específica.”[5]


[2] Organismo federal del Estado mexicano encargado de garantizar el derecho de los ciudadanos a la información pública gubernamental y a la privacidad de sus datos personales, así como para promover en la sociedad y en el gobierno la cultura del acceso a la información, la rendición de cuentas y el derecho a la privacidad.

[5] Ippolita,  En el acuario de Facebook. El resistible ascenso del anarco-capitalismo, Ed. Enclave de Libros, 2012, pag. 25

Cooperación y obra abierta

Jesus M. González Barahona

Cuando leí que durante la Expo Ingenio 2013, organizada por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, se enunciarián los retos que actualmente afrontan tanto el Estado como las empresas para la protección de obras creativas; no dude en asistir.

La conferencia, que más llamo mi atención, títulada “El valor creativo, un negocio protegido” impartida por el abogado Joaquín Balcarcel Santa Cruz, Vicepresidente legal y Director Jurídico de Televisa; que giraba entorno a la protección de los contenidos intelectuales generados por una de las televisoras más influyentes de México. Los contenidos son producidos por guionistas, músicos, actores, fotográfos, diseñadores y editores; obras cuya protección corresponde a la Ley Federal de Derecho de Autor y no a la Ley Federal de Propiedad Industrial,  ya que el Derecho de Autor se refiere a las obras literarias y artísticas y los derechos de las empresas de radiodifusión sobre sus programas, tanto de radio como de televisión.

Uno de los puntos principales de la exposición fue el malestar que produce en autores e industrias el uso de un recurso acrecentado por los medios digitales “la copia de contenidos intelectuales”: fundamentado en el no reconocimiento de la propiedad intelectual de miles de obras, que va desde la referencia del autor hasta la exigencia de pago de regalías por explotación para los creadores o para los industrias dueñas de los derechos de explotación. Barcacel Santa Cruz dio como ejemplo: “Es como si te estuvieran copiando en un examen o te copian la respuesta, y la respondan primero y ya no te dan el crédito a ti.” Dicho ejemplo me dirige a la pregunta de ¿Qué fue primero el huevo o la gallina?, es decir, el conocimiento que proyectas en un examen fue desarrollado por otra parsona, prácticamente, quien dio la primera respuesta. No me refiero a una cita textual, sino a la construcción de esa respuesta a partir de conocimiento desarrollado por varias personas y no por una sola. Pero, no ahondaré en un ejemplo que quizá fue de primera mano.

Por otra parte, describió los medios de protecciónapartir de los certificados de registro de propiedad intelectual que constituyen el reconocimiento que hace el Estado a favor de todo creador de obras, en virtud del cual otorga su protección para que el autor goce de prerrogativas y privilegios exclusivos de carácter personal y patrimonial; dejando claro que el registro de propiedad de una obra sirve como prueba ante posibles plagios o usos indebidos de la obra, es un medio de información y protección del autor, para la documentación pública y para el establecimiento de una prueba de autoría y titularidad de derechos, previa a la difusión de su obra.

De lo anterior, surge una segunda interrogante ¿Cómo un autor puede comunicar las formas en que desea que su obra sea explotada en medios digitales, cuya característica principal es la posibilidad de copiar y/o descargar archivos  en cuestión de segundos sin importar distancias  o  permisos de explotación de obra?

Desde la perspectiva de varios creadores, activistas de la Cultura Libre y usuarios de la red (como ésta simple mortal) creemos que hay una gran posibilidad en el uso de las licencias Creative Commons, que es un modelo de regulación de la propiedad intelectual  flexible que está basado en el esquema vigente de Derechos de Autor y lo que busca es complementarlo. De esta forma se reconoce y fortalece el valor que representa que los Derechos de Autor sean respetados ofreciendo, al mismo tiempo, alternativas para que la gente creativa pueda compartir sus obras de manera libre y segura.

Debido a mi postura sobre la gestión de derechos de explotación de contenidos creativos en medios digitales; aproveche la ronda de preguntas para los ahí presentes, nosotros el respetable público, y mi pregunta para el abogado fue ¿Qué opina sobre el uso de las licencias Creative Commons para la gestión de la propiedad intelectual?

La respuesta fue: “Preferimos que no se usen las licencias libres, sobre todo porqué existe algo que la ley y los tratados internacionales ya preveen que hasta ahora ha funcionado, y es que toda actividad creativa para incentivar, precisamente la creatividad y el avance cultural; en todos los pueblos se decidió incentivar ésta creatividad vía el otorgamiento de un monopolio de forma que el creador con ese incentivo se aliente a hacer lo que tiene que hacer.”

Puestas sobe la mesa ambas posturas que devienen del establecimiento de una nueva plataforma de distribución y difusión de consumo de bienes culturales sin precedente alguno  como es “el internet”, el gobierno mexicano deberá decidir sobre la regulación de uso,  distribución, circulación y descarga  de trabajos creativos por  millones de usuario dentro de las tecnologías de la información y la comunicación a nivel mundial, y la adaptación de las legislación autoral a cualquiera de las siguientes posibilidades, que parecen ser las dos grandes tendencias:

1.     Uso de modelos de regulación de la propiedad intelectual más flexibles a la circulación de contenidos intelectuales en línea como las licencias Creative Commons (CC), que dotan tanto a instituciones, organizaciones o individuos de herramientas que les permiten mantener sus derechos de autor, al tiempo que  se precisa determinados usos para que el contenido creativo, que está al alcance de miles de usuarios  que tendrán la libertad de compartir, copiar, distribuir, ejecutar y comunicar públicamente las obras con la finalidad de  aprovechar el potencial de Internet.Creative Commons define el espacio que se encuentra entre el espectro de la protección absoluta de los derechos de autor – “todos los derechos reservados”– y el dominio público –“ningún derecho reservado”–.

2.     Aplicación de bloqueos de la web y órdenes judiciales tanto para los usuarios como para los programadores de servidores y/o hosting que ofrezcan servicios para compartir y/o descargar archivos, como es el caso del Acuerdo Comercial Contra la Falsificación, ACTA (por sus siglas en inglés), creado por instituciones internacionales vigilantes de los derechos de autor para detener el comercio ilegal de productos falsificados y su distribución masivas por medios digitales,  a la vez que busca establecer condiciones legales y económicas para regular el traspaso de datos a partir de vigilar las actividades que se realizan en Internet.

Hasta ahora las acciones llevadas a cabo por el gobierno mexicano parecen estar encaminadas a la segunda tendencia, con la firma del Acuerdo Comercial Contra la Falsificación (ACTA)  el 11 de julio de 2012, por el embajador de México en Japón, Claude Heller, acción que deberá ser ratificada por el Senado mexicano para su efecto.

Así que la moneda aún está en el aire y la desición  de miles de creadores/usuarios de liberar sus obras en internet puede hacer la diferencia.

 

 

La idea es que esté disponible

Amparo Lasén

El objetivo principal de mi proyecto  es la creación  de un prototipo de una plataforma digital que logré reposicionar y redistribuir la revista Artes Visuales que en su momento fue concebida como un espacio de creaciones y crítica e investigación en torno al arte en Latinoamérica. Esta publicación trimestral fue editada de 1973 a 1982 por el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México. En total se publicaron 30 números que engloban 281 artículos de 154 autores, 37 obras exprofeso o registros de las mismas.

En cuanto, la relación de mi proyecto con los conceptos expuestos durante el seminario la correspondencia es la siguiente:

Agencia Compartida-. La difusión, distribución y acceso al patrimonio documental se marca como una tendencia a nivel internacional.  La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) , organismo dedicado a promover y recomendar iniciativas encaminadas a la preservación y conservación del patrimonio cultural. En el año 2002 creo el Programa “Memoria del Mundo”[1] cuyo objetivo es contribuir a crear conciencia sobre la importancia del patrimonio documental, la necesidad de preservarlo y el fomento del uso de las nuevas tecnologías entre las instituciones que resguardan colecciones de acervos impresos para aumentar el acceso al patrimonio.

En su momento el Estado mexicano se suscribió a este programa y actualmente a recomendado 10 proyectos para se suscritos correspondientes a códices  y colecciones bibliográficas del siglo XVI al siglo IXX.

 ¿Por qué no hay documentos del siglo veinte?

En México la Ley de Derechos de Autor establece que de manera exclusiva la explotación de  una obra intelectual será hasta 100 años después de la muerte del último de los autores; posteriormente pasará a formar parte del dominio público pudiendo cualquier persona explotar la obra.  Por lo tanto, la difusión o distribución de publicaciones correspondientes al siglo XX conlleva grandes esfuerzos y acciones, que no siempre pueden cubrir,  en cuanto a la gestión y pago de Derechos de Autor por parte de las instituciones que salvaguardan el patrimonio documental.

Si bien México se suscribió al Programa “Memoria del Mundo” en el año 2002 hasta ahora no se ha implementado ningún tipo de propuesta, en los dos periodos presidenciales transcurridos,  para implementar las recomendaciones de la UNESCO en la política cultural. El actual gobierno señaló, a finales del 2012, los campos de acción en materia cultura;  en una entrevista de Rafael Tovar y de Teresa, Presidente del Consejo para la Cultura y las Artes[2], indicó: “Frente a estos retos, en los que se pueden tener formas renovadas de acción, hay que reconocer cuatro proyectos estratégicos: uno, la necesidad de dar una dimensión social al trabajo cultural; dos, reconocer las herramientas que nos puedan ayudar a cumplir esos objetivos; tres, utilizar de manera plena la infraestructura para desarrollar una vida cultural intensa, aprovechando al máximo el capital que tenemos, sobre todo el humano; y cuatro, proyectar la imagen de México en el exterior de manera más positiva.”[3]

Por lo anterior, puedo concluirque entre las acciones de las políticas culturales proyectadas para esté periodo de gobierno (2012-2018) no están contempladas la distribución y acceso a acervos documentales por medios digitales. Por lo que las solicitudes y propuestas por parte de los ciudadanos para la distribución y difusión de estos acervos es fundamental.

Remediación-. El entorno tecnológico da la posibilidad de la inmediatez y reanudación de la distribución y  disposición de la revista a un gran número de lectores ya que se puede poner al alcance de un colectivo determinado. La edición original de la publicación Artes Visuales tenía un tiraje de alrededor de 5 mil ejemplares y se repartía en el circuito de museos del Instituto Nacional de Bellas Artes[4]  que se encuentra, básicamente, en la Ciudad de México; es decir de los 32 estados que conforman la República Mexicana sólo uno contó con la distribución de la revista. La reproducción masiva que puede lograr la digitalización de la publicación lograría redituar y legitimar a varios investigadores y críticos de arte moderno y contemporáneo latinoamericano cuya obra intelectual ha sido poco difundida y aprovechada por nuevas generaciones.

La  posibilidad de recurrir a los medios pasados como contenidos de los nuevos medios remedian la distancia y la inmediatez  de consulta de cualquier lector, además, favorecen  a quitar los candados de consulta ya que actualmente es prácticamente imposible acceder a los contenidos de esta revista debido a que  por su naturaleza se considera parte del material a resguardar y su consulta requiere de una solicitud de cita por escrito pues la colección con la que cuenta el museo es la única conocida hasta el momento.

De la idea a la práctica

Un ejemplo de remediación de publicaciones impresas ya consideradas patrimonio es la revista Radical Software.

Radical Software era una publicación que fue editada de 1970 a 1974 en Nueva York  y se especializaba en tecnología, vídeo y televisión. Fue fundada por Phyllis Gershuny y Beryl Konot, se editaron 6 números con dos volúmenes cada uno y el tiraje de cada número era de 2000 copias. Desde el principio se notó un claro compromiso por lograr que la revista llegará a un gran número de lectores, los autores de los artículos rechazaban la marca del Copyright, la marca estándar de Derechos de Autor, en su lugar colocaban un circulo con una x en su interior para permitir la copia y distribución de la publicación por cualquier lector.

Gracias a la aportación económica del San francisco Museum of Modern Art y The Daniel Langlois Foundation of Montreal y el trabajo de un gran equipo se logró la digitalización de las 690 páginas que conforman los números de la revista y la distribución y descarga en formato PDF de sus contenidos en un sitio web .

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[2] Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) fue creado con el fin de coordinar las políticas, organismos y dependencias tanto de carácter cultural como artístico. Asimismo, tiene labores de promoción, apoyo y patrocinio de los eventos que propicien el arte y la cultura.  http://www.conaculta.gob.mx/

[3]Mateos Vega, Mónica (2013). “Rafael Tovar se manifiesta por dar una dimensión social al trabajo cultural” en La Jornada. 11 de diciembre de 2013. Cultura [En línea]. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2013/12/11/cultura/a05n1cul

[4] institución de México dedicada a la difusión de actividades artísticas y culturales que se realizan a nivel nacional, incluyendo el ámbito educativo. http://www.bellasartes.gob.mx/

 

 

Introducción a las Creative Commons en México

Javier de la Cueva

 

Derechos de autor

 

Los derechos de autor constituyen el reconocimiento que hace el Estado a favor de todo creador de obras literarias y artísticas (música, dibujo, pintura, fotografía, escultura, cine, diseño, programas de cómputo, etc.), en virtud del cual otorga su protección para que el autor goce de prerrogativas y privilegios exclusivos de carácter personal y patrimonial. “El sistema mexicano de derecho de autor vigente en México está basado en una tradición civilista o latina que, a diferencia del Copyright, es un sistema más estricto y reconoce dos tipos de facultades a los autores: los derechos morales y patrimoniales”. (Arteaga, 2008: 240).

 

 La protección del derecho de autor abarca únicamente la expresión de un contenido, pero no las ideas. Se distinguen los siguientes tipos de derechos de autor:

 

       Derechos morales: son aquellos ligados al autor de manera permanente y son irrenunciables e imprescriptibles. Abarcan el reconocimiento de su calidad de autor, divulgación e integridad de la obra.

 

       Derechos patrimoniales: son aquellos que permiten de manera exclusiva la explotación de la obra hasta 100 años después de la muerte del último de los autores; posteriormente pasan a formar parte del dominio público pudiendo cualquier persona explotar la obra. Estos derechos se asocian con la reproducción, distribución, comunicación y transformación de la obra.

 

       Derechos conexos: son aquellos que protegen a personas distintas al autor, como pueden ser los artistas, intérpretes, traductores, editores, productores, etc.

 

El titular de los derechos de autor goza de derechos exclusivos respecto de:

 

   Reproducir la obra en copias o fonogramas.

 

   Preparar obras derivadas basadas en la obra.

 

   Distribuir copias o fonogramas de la obra al público vendiéndolas o utilizando una licencia (es una declaración contractual por la cual otorgamos a terceros el derecho a usar nuestra obra bajo las condiciones que libremente decidimos y los usos que pueden hacer de ésta).

 

Existen diferentes tipos de licencias en función de las condiciones que impone el autor. Por un lado, está el copyright en el que los derechos de explotación están reservados para el poseedor de los derechos patrimoniales y, por tanto:

 

1.    Impide que las obras sean reproducidas, transformadas o publicadas por terceros sin obtener previamente permiso expreso y por escrito de los titulares, haciendo otro tipo de transferencias de propiedad tales como alquilar, arrendar o prestar dichas copias.

 

2.    Presentar la obra públicamente, en el caso de obras literarias, musicales, dramáticas y coreográficas, pantomimas, películas y otras producciones audiovisuales.

 

3.    Mostrar la obra públicamente, en el caso de obras literarias, musicales, dramáticas coreográficas, pantomimas, obras pictóricas, gráficas y esculturales, incluyendo imágenes individuales de películas u otras producciones audiovisuales.

 

4.    En el caso de grabaciones sonoras, interpretar la obra públicamente a través de la transmisión audio digital.

 

En el derecho anglosajón se utiliza la noción de copyright (traducido literalmente como “derecho de copia”) que —por lo general— comprende la parte patrimonial de los derechos de autor (derechos patrimoniales). “Si bien los derechos de autor se han controlado en muchos países desde el siglo XIX, en estas últimas décadas del siglo XX  es cuando se les otorga una verdadera importancia en las negociaciones internacionales y se empieza a buscar una homogenización a nivel global que corresponda a los sistemas económicos actuales y permita el cobro de regalías en todos los países.” (López y Ramírez, 2008: 40).

 

Registro de obra

 

El registro de obras es voluntario. La propiedad intelectual de una obra corresponde al autor por el sólo hecho de su creación y no por haberla registrado. El registro es un medio de prueba que el autor puede o no emplear como medida de protección, dejando constancia de su autoría.

 

El registro de propiedad de una obra sirve como prueba ante posibles plagios o usos indebidos de la obra, es un medio de información y protección del autor, para la documentación pública y para el establecimiento de una prueba de autoría y titularidad de derechos, previa a la difusión de su obra.

 

En México el registro de una obra se hace en el Instituto Nacional de Derecho de Autor (INDAUTOR, 2012); mediante el formato Indautor 001, se paga los derechos por la inscripción y se obtiene el certificado de registro correspondiente. Existen también plataformas de registro gratuito en internet como Safe Creative,[1][1] y que permite además la integración de licencias menos restrictivas.

 

 Licencias

 

Una licencia es un contrato por el cual se otorga a terceros el derecho de uso, de copia, de distribución, de estudio o de modificación de una obra propia, pudiendo darse a cambio de un pago.

 

Tipos

 

Existen diferentes tipos de licencias en función de las condiciones que impone el autor:

 

Todos los derechos reservados. El sistema de Derechos de Autor vigente establece un esquema en el que los derechos de explotación están reservados para el poseedor de los derechos patrimoniales y, por tanto, impide que las obras sean reproducidas, transformadas o publicadas por terceros sin obtener previamente permiso expreso y por escrito de los titulares. Este esquema suele ser conocido como “copyright”.

 

       Algunos derechos reservados. Conservan los derechos autorales de atribución y pueden ceder a terceros los derechos de explotación como la reproducción, copia, modificación y distribución. Dentro de estas encontramos las licencias Creative Commons, Licencia Arte Libre[2][2] y Licencias GNU.[3][3]

 

       Ningún derecho reservado. Consiste en la libre distribución, explotación comercial y modificación que concedes a terceros. Se conocen como  licencias copyleft[4][4] o dominio público.

 

Los Creativos Comunes en México

 

         Las licencias Creative Commons (CC) fueron adaptadas a la legislación mexicana en el año 2006, en un trabajo coordinado por el fundador de las licencias, Laurence Lessing, y un equipo de abogados mexicanos liderados por León Felipe Sánchez. Lo anterior, logró que varios proyectos adoptaran el modelo Creative Commons.

 

De las primeras iniciativas en el 2005 que se tienen en cuenta, está la del Sistema de internet de la Presidencia[5][5], que puso a disposición de sus usuarios contenidos y música bajo este tipo de las licencias, a través de su estación de radio “México en línea”; lo que contrasta con la firma del Acuerdo Comercial Contra la Falsificación (ACTA)  el 11 de julio de 2012[6][6], por el embajador de México en Japón, Claude Heller, acción que deberá ser ratificada por el Senado mexicano[7][7] para su efecto. Aún sigue abierto el diálogo entre activistas y el gobierno para la no aplicación de dicho acuerdo en nuestro país. La contradicción entre ambas acciones quizá radique en el hecho de que los Estados, en general, no visualizaron el potencial y el cambio avasallador que los medios digitales ejercerían sobre la distribución y producción de bienes culturales, además de un claro desconocimiento de la formación de comunidades de aprendizaje a partir de plataformas creativas que brinda el Internet como un gran proveedor de conocimiento, que deja en claro que la problemática no sólo tiene un trasfondo legal y económico sino que, también atañe a la socialización de la tecnología.[8][8]

 

        En cuanto a la sociedad civil, la banda musical Veo Muertos colocó en internet la canción “A mí me gustan los hombres” bajo el  mismo esquema. Un año más tarde la banda de rock mexicana Encordados lanza su disco “Espiral” bajo una licencia de Atribución – No Comercial – Sin obra derivada.

 

En el 2007, después de un año de haber sido adaptado el modelo CC en México, hubo mayor acogida de las licencias en proyectos de gran difusión. Por principio, el gobierno del Estado de Nuevo León adoptó las licencias para los contenidos generados en su sitio oficial.

 

Bajo la misma lógica, fueron tres grandes iniciativas de  instituciones educativas a nivel superior que dieron el voto de confianza al uso licencias, lo que logró una mayor difusión y consolidación de las mismas. Primero, la Universidad Nacional Autónoma de México lanzó la versión digital del “Estudio sobre la edición y el derecho de autor en las publicaciones de la UNAM”, bajo la licencia de Atribución – No comercial – Compartir igual; poco después, la Universidad Autónoma del Estado de México y la Federación Iberoamericana de Psicología promovieron el acceso abierto a 6 mil artículos, en materia de psicología, logrando cerca de 2 millones de descargas. Un año más tarde, la Universidad de las Américas de Puebla y el Centro Cultural de España en México editan el libro Propiedad intelectual, nuevas tecnologías y libre acceso a la cultura, resultado de una serie de discusiones desarrolladas en 2007, bajo la licencia Atribución – No comercial – Compartir igual.

 

En cuanto a la producción audiovisual bajo las CC,  la primera película en utilizar una licencia de este tipo fue Doscientos metros sobre el nivel del mar, del director  Marcelo Tovar,  quien  en 2008 lanzó  su obra en plataformas digitales bajo una licencia de Atribución – No Comercial – Sin obra derivada. Otro proyecto pionero fue el del artista visual Sergio Toporek, quien difundió su obra Poetic Vision /, video experimental,  en la plataforma digital de *vimeo,[9][9] bajo el esquema Creative Commons en el 2009.

 


[1][1]  Plataforma para el registro de la propiedad intelectual: Al registro “on line” de las obras de creación de Safe Creative, que cuenta ya con más 400.000 obras registradas por más de 40.000 autores de todo el mundo, se añadirá una plataforma orientada a la autogestión de los derechos y licenciamiento de las obras y un sistema automático que ofrecerá información relativa al autor y las condiciones de uso de las obras de creación accesibles desde la web. (http://es.safecreative.net/2010/09/21/los-autores-podran-registrar-gestionar-y-licenciar-sus-obras-en-internet/)

 

[2] Esta licencia se aplica tanto a las obras electrónicas como a las que no lo son. Nace de la observación del mundo del software libre y de Internet, pero su ámbito de aplicación no está limitado por los soportes electrónicos.Puede proteger una pintura, una novela, una escultura, un dibujo, una música, un poema, una instalación, un vídeo, una película, una receta de cocina, un sitio Web, una instalación… en resumen, puede proteger todas aquellas creaciones que se reclaman de un determinado arte. Esta licencia tiene una historia: nació del encuentro de  » Copyleft Attitude «  que tuvo lugar en  » Accès Local et Public  » en Paris a principios de 2000. Por primera vez, permitió el encuentro de informáticos y actores del libre con artistas contemporáneos y gentes del mundo del arte. (http://artlibre.org/licence/lal/es).

[3] El objetivo de GNU es promover el desarrollo software libre, a fin que se conceda entera libertad para el uso, copia, redistribución y modificación de los programas, sin otro constreñimiento que el de impedir que alguien se apropie legalmente de los cambios y las mejoras. (Stallman, 2007: 21).

 

[4]Copyleft es una filosofía que se convierte en diversos tipos de licencias comerciales, la primera de las cuales fue la GPL (GNU General Public Licence) del software libre, creado para la tutela de este último e impedir que alguien se adueñe y privatice los resultados del trabajo de comunidades libres de usuarios y programadores. ( Wu Ming 1, 2007: 38).

 

[5]Bajo el gobierno del Presidente Vicente Fox Quesada (2000 – 2006).

[6Bajo el gobierno del Presidente Felipe Calderón Hinojosa (2006 – 2012).

[7] La ratificación o rechazo estará a cargo de la LXII Legislatura del Congreso de la Unión que inició funciones el 1 de septiembre de 2012 para concluir el 31 de agosto de 2015.

[8]Es importante  conocer los discursos a favor y en contra de ACTA: En el caso del Instituto Mexicano de la Propiedad intelectual, representado por su director José Rodrigo Roque, se pronunció a favor del acuerdo ya que “En México existe un grave problema con la falsificación de marcas, por lo que con la firma del tratado se envía “un mensaje contundente” en contra del fenómeno, el problema de la piratería que se pretende abordar con dicho tratado involucra desde prendas de vestir, calzado deportivo, música y cinematografía hasta productos que atentan contra la salud y seguridad de los consumidores, tales como medicamentos, bebidas alcohólicas, tabaco y autopartes.” Por otra parte, Antonio Martínez, integrante de Open Acta, un grupo de activistas en contra del acuerdo, considera que el ACTA “viola la presunción de inocencia. El proveedor de servicios tiene que brindar información, si hay una obligación clara para que un titular de derechos pueda tener acceso a información privada de un usuario sin necesidad de que este se entere, y sin necesidad de que medie una orden judicial. Eso lo dice el artículo 27.4 del ACTA”, afirmó Martínez. (CNN México, 2012: Nacional)

 

 

  1. Stallman, Richard. (2007). “El Derecho a la lectura” en Richard Stallman / Wu Ming / César Rendueles / Kenbrew Mcleod Contra Copyrigth en Tumbona ediciones [En línea]. México, disponible en: http://www.tumbonaediciones.com/vs-copyright.pdf
  2.   Ming 1, Wu. (2007). “El Copyleft explicado a los niños” en Richard Stallman / Wu Ming / César Rendueles / Kenbrew Mcleod Contra Copyrigth en Tumbona ediciones [En línea]. México, disponible en: http://www.tumbonaediciones.com/vs-copyright.pdf 
  3. Arteaga Alvarado, Carmen. (2008). “Marco legal del Derecho de autor en México” en Propiedad Intelectual. Nuevas Tecnologías libre acceso a la cultura. en Centro Cultural de España en México y Universidad Iberoamericana [En línea]. México, disponible en: http://www.ccemx.org/img_act_x_tipo/propiedadint.pdf

 

 

 

 

Teoría Social de las Nuevas Tecnologías e Internet II

Javier de Rivera

Mi proyecto consiste en crear un prototipado de una plataforma para la libre circulación de acervos públicos, pretende ser un sistema operativo que permita que cualquiera pueda incorporarse a los procesos de gestión de datos, es decir, distribución y consulta de obras intelectuales financiadas con fondos públicos.

El principal punto donde quisiera incidir y someter a discusión es la falta de atención sobre los procesos de construcción entre regulación y tecnología,  que favorecen el desarrollo de nuevas formas de apropiación y privatización de los bienes intelectuales comunes por parte de industrias culturales o instituciones gubernamentales.

Los valores que justifican la perspectiva del estudio a desarrollar para la creación del prototipado son la distribución y participación de los ciudadanos en los procesos de acceso y uso de bienes intelectuales de carácter común.

En cuanto a conceptos, la definición misma de lo que es público -en el sentido de perteneciente al gobierno, lo que constituye un procomún, es decir, lo perteneciente a todos y a nadie,  y lo que es privado  (ya sea que pertenezca a un individuo, a una corporación o a un grupo) está en constante conflicto y convergencias.

Me interesa desarrollar y ahondar en dos aspectos que cruzan la propuesta de la plataforma:

Jurídicos-. Uso de modelos de regulación de la propiedad intelectual más flexibles a la circulación de contenidos intelectuales en línea como las licencias Creative Commons (CC),[1] que dotan tanto a instituciones, organizaciones o individuos de herramientas que les permiten mantener sus derechos de autor, al tiempo que  se precisa determinados usos para que el contenido creativo, educativo o científico de sus obras que están al alcance de miles  de usuarios, que tendrán la libertad de compartir, copiar, distribuir, ejecutar y comunicar públicamente las obras con la finalidad de  aprovechar el potencial de Internet. Creative Commons define el espacio que se encuentra entre el espectro de la protección absoluta de los derechos de autor – “todos los derechos reservados”– y el dominio público –“ningún derecho reservado”–. Estas licencias permisivas ayudan a conservar los derechos autorales invitando a usar la obra bajo el esquema de “algunos derechos reservados”, que facilite el uso y distribución del conocimiento para su difusión dentro de las tecnologías de la información y la comunicación.

Las licencias Creative Commons (CC) fueron adaptadas a la legislación mexicana en el año 2006, en un trabajo coordinado por el fundador de las licencias, Laurence Lessing y un equipo de abogados mexicanos liderados por León Felipe Sánchez. Lo anterior, logró que varios proyectos adoptaran el modelo Creative Commons,  como las iniciativas de instituciones educativas a nivel superior que dieron el voto de confianza al uso licencias, lo que logró una mayor difusión y consolidación de las mismas. Primero, la Universidad  Nacional Autónoma de México lanzó la versión digital del “Estudio sobre la edición y el derecho de autor en las publicaciones de la UNAM”; poco después, la Universidad Autónoma del Estado de México y la Federación Iberoamericana de Psicología promovieron el acceso abierto a 6 mil artículos, en materia de psicología, logrando cerca de 2 millones de descargas. Un año más tarde, la Universidad de las Américas de Puebla y el Centro Cultural de España en México editan el libro Propiedad intelectual, nuevas tecnologías y libre acceso a la cultura, resultado de una serie de discusiones desarrolladas en 2007.

Técnicos-. Búsqueda de herramientas y ejemplos de prototipos colaborativos en la era digital, plataformas que facilitan la participación de los usuarios y la distribución de textos. Uso de software libre que pueda ser usado, copiado, modificado, y redistribuido libremente por cualquier institución pública.

Entre los ejemplos detectados están:

UbuWeb-. Repositorio de archivos de poesía concreta, videarte, arte sonoro y cine underground. Fundado en 1996 por Kennet Goldsmith.

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Cine en línea/ Universidad Nacional Autónoma de México

Sitio proyectado para la difusión de la producción en docencia, investigación de la cultura cinematográfica a través de materiales didácticos, libros, videos, películas y colecciones nacionales.

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[1] Creative Commons nace como proyecto gracias a la iniciativa del profesor de derecho de la Universidad de Stanford y estudioso de los fenómenos sociales y culturales del ciberespacio Lawrence Lessig, siendo una organización sin fines de lucro que persigue como principal objetivo ofrecer licencias modelo que faciliten la distribución y uso de contenidos. (http://www.creativecommons.mx/que/)

 

 

Teoría social de las Nuevas Tecnologías e Internet IV

Pilar Parra y Sergio D´Antonio

Mi proyecto consiste en  desarrollar un prototipado de una plataforma en línea  en función a la libre circulación de acervos públicos producidos por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), organismo cultural del gobierno mexicano responsable de promover la difusión de las artes y la preservación del patrimonio cultural nacional. Con la finalidad de garantizar la difusión y acceso permanente a los contenidos intelectuales.

En relación con el seminario y con la metodología de investigación desarrollada para un caso en especifico, nos muestra las posibilidad de búsqueda de datos y procesos  de análisis de un grupo determinado de usuarios de redes sociales.

Lo anterior,  abre una serie de posibilidades para el estudio de las prácticas culturales de cualquier grupo. Sí bien el caso expuesto en clase no tiene relación con mi proyecto, la metodología  tanto de recolección la información por medio de los cuestionarios como el  análisis de los mismos  me parecen prácticas novedosas. La vinculación y uso que podría enfocar para mi investigación sería para  un proceso de análisis  de los factores inherentes al grupo o posibles usuarios de la plataforma a partir de la localización e interpretación de datos contenidos en páginas  de Facebook a fines al proyecto.

El prototipo que busco desarrollar tomará como fuente principal de contenidos una revista editada por el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México de 1973 a 1982, recinto que es regido por INBA y que es parte de su red de museos. El objetivo principal de la revista era presentar manifestaciones artísticas contemporáneas latinoamericanas como diseño, fotografía, cine, video arte y poesía visual. Mi planteamiento para el uso de la metodología presentada en el seminario consiste, de primera mano, en ubicar las páginas de Facebook de los museos, que corresponden a la red de museos del INBA, cuyo perfil coincida con la exhibición y difusión de prácticas y obras artísticas contemporáneas. Para así localizar plataformas en línea, grupos, personajes e intereses de usuarios de Facebook sobre el tema.

Las páginas localizadas son las siguientes:

MUSEO DE ARTE MODERNO-. Es un espacio dedicado a la difusión, investigación y reflexión de la creación artística mexicana moderna y contemporánea. [1]

Página en Facebook con 37,406 seguidores.

LABORATORIO ARTE ALAMEDA-. Es un espacio dedicado a la exhibición, producción, documentación e investigación de las prácticas que ponen en diálogo los cruces entre arte, ciencia y tecnología.  La puesta en circulación del conocimiento y contenidos producidos a través de: Centro de Documentación, Programa de formación en arte, ciencia y tecnología y Programa de arte y cultura digital.[2]

Página en Facebook: Laboratorio Arte Alameda con 4,621 seguidores.

EX-TERESA ARTE ACTUAL-. Es una plataforma de intersección para los agentes culturales, nacionales e internacionales, que posibilitan la experimentación, reflexión y análisis de diversas prácticas culturales a partir del arte contemporáneo y la transdisciplina.[3]

Página en Facebook: Ex Teresa Arte Actual con 5,180 seguidores.

Museo Rufino Tamayo -. Es un espacio dedicado a Investigar, coleccionar, difundir y presentar lo más destacado del arte contemporáneo internacional, la colección y Rufino Tamayo.[4]

Página en Facebook con 8,468 seguidores.

MUSEO DE ARTE CARRILLO GIL -. Es un espacio  para la investigación y experimentación para artistas jóvenes. Durante los noventa aseguró su lugar como un espacio independiente, siempre libre en cuanto a sus propuestas y, sobre todo, como un laboratorio para las artes visuales y sus nuevos lenguajes. Esto, sin duda, le brinda un lugar especial en la escena cultural del país. [5]

Página en Facebook con 12, 648 seguidores.

La finalidad de identificar estas páginas es conocer el perfil de algunos de sus usuarios así como áreas de conocimiento determinadas a partir de los sitios e información compartida en las diferentes páginas de dichas instituciones.