Nadie dijo que fuera fácil

Sesión Jesús G.Barahona 

Ejercicio: Control del autor sobre su obra. Hay una tendencia durante los últimos siglos a que el autor (o aquel en quien delegue) tenga un gran control sobre la obra hecha pública (quien la puede copia, quien la puede modificar, etc.). Esto tiene dos vertientes: una más relacionada con los derechos sobre la integridad de la obra, otra sobre los modelos de negocio posibles para el autor y para el intermediario. Centrándonos en la segunda vertiente, ¿está necesariamente ligado el control sobre la obra con la posibilidad de obtener ingresos? Propón algún modelo, a ser posible en un contexto concreto, en que un autor pudiera obtener ingresos no basados en el control de su obra, y qué aspectos positivos y negativos tendría de acuerdo con las características del autor o la obra, tanto para el autor, como para los intermediarios, como para la sociedad en general.

 “Sólo una cosa es imposible para Dios: encontrarle algún sentido a cualquier ley de copyright del planeta”

Mark Twain

Según  Wikipedia, el copyright es un concepto jurídico, promulgado por la mayoría de los gobiernos, que otorga al creador de una obra original los derechos exclusivos para su uso y distribución, por lo general por un tiempo limitado, con la intención de permitir que el creador de la riqueza intelectual reciba una compensación por su trabajo y estos sean capaces de apoyar financieramente a sí mismos. Se entiende que bajo esta licencia el autor tiene el control total sobre el uso de su obra y la riqueza económica que genere, sin embargo, la mayoría de los derechos de autor no pertenece a los autores, sino que pertenecen a los “propietarios” es decir: los productores, editores, sellos discográficos, entidades de gestión, etc. Por lo tanto, partimos ya de una contradicción interesante a la hora de plantear el dilema que provoca el instrumento genuino de control sobre una obra,  ya que no  son los autores bajo esta licencia, los que realmente obtiene beneficios y control.

Hoy en día, la búsqueda de sostenibilidad y el mantenimiento de un proyecto económico digno forman parte de una problemática general para millones de personas. Sólo hace falta echar un vistazo a las encuestas periódicas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), u obsevar a nuestro alrededor para comprobar que el paro es el principal problema de los españoles desde hace varios años.  Y es que,  “buscarse la vida” y agudizar el ingenio es tarea no solo los de los  autores sino que nos compete a todas pensar, trabajar, y probar nuevas fórmulas de negocio, dentro de un contexto en el que los modos de producción y de pensamiento se inspiran y están cooptados por el sistema capitalista, que a su vez, genera mecanismos que dificultan ese esfuerzo mental para la búsqueda de opciones, así como  la apertura de espacios, que sobrevivan a ser absorbidos por la dinámica que genera este devorador sistema. No obstante, cada día encontramos nuevos proyectos que bajo la filosofía de la cultura libre y mediante la producción, reproducción, modificación y distribución  de obras abiertas y, en definitiva, conocimiento, luchan por esa sostenibilidad y que precisamente, según avanzan,  muestran, construyen, y dibujan  el camino a seguir. El primer paso es primordial: Crear redes de confianza.

Este tipo de proyectos describen economías  frágiles,  pero generan productos de alta calidad, son socialmente útiles, ecológicamente sostenibles y son producidos con equidad y democracia, y además, permiten a la ciudadanía ejercer una opción de consumo con compromiso social. Aunque aún hay dudas sobre su futuro y aún la precariedad y la carga de trabajo que supone para sus trabajadores es más de la deseada, proyectos como Traficantes de Sueños puede ser un ejemplo de cómo fortaleciendo las redes de solidaridad entre proyectos afines se puede estructurar, poco a poco, un tejido social, económico, político y cultural,  que bajo la filosofía de la cultura libre, ganen terreno al capitalismo económico, político, cultural y cognitivo.

Hablemos de sueños

Traficante de Sueños ha crecido con los movimientos sociales y a través de un trabajo militante ha logrado conseguir recursos para asalariar a sus trabajadores. Arrancó en 1995 con el objetivo de generar un espacio estable donde encontrar materiales de reflexión y hoy es una librería asociativa, distribuidora, editorial, taller de diseño y un espacio para la autoformación y producción de investigación. El espacio, situado en el madrileño barrio de Lavapiés, es conocido como un espacio colectivo, abierto a la ciudad, que acoge multitud de presentaciones, proyecciones, reuniones, talleres y debates: 200 actividades al año. Es un nodo más de las redes que generan los  movimientos sociales de la ciudad con los que los miembros de Traficantes se identifican. La ecuación es sencilla: Cuanto más conocen los interés de estos movimientos sociales, más definen la producción y más  retornos económicos generan. Así, a través de esa construcción de redes de confianza Traficantes colabora en las líneas políticas que inspiran los movimientos sociales en los que participa y de los   que, además,  sustrae los recursos para la sostenibilidad del proyecto:  gente con inquietudes, gente que produce materiales, discursos o perspectivas que a su vez colaboran con Traficantes, por ejemplo, en la edición y traducción de los libros, que luego publican y que Traficantes aporta a ese debate y deliberación colectivos. Gracias precisamente a la interdependencia y cooperación con una comunidad política viva, Traficantes se ha convertido en un generador de sinergias con vocación movilizadora.

Libros libres

El  motor que mueve a esta entidad es el libro, entendido como un medio de transformación individual y colectiva y así,  la sostenibilidad económica se consigue a través de  la generación de conocimiento alrededor de este objeto, multiplicando las líneas de financiación con charlas, ponencias, producción de investigaciones, cursos monográficos, donaciones, campañas de crowdfunding ,  y colaboración con otras de redes de productores y consumidores. Se trata de  apoyar así el consumo e intercambio entre entidades y empresas del procomún que apuestan por el desarrollo del Mercado Social de Madrid. El objetivo es generar aprendizaje colectivo, innovación tecnológica, cultura, relaciones sociales, proyectos, valores, etc a través de la venta de bienes y servicios, mediante la  implicación en el desarrollo de otra economía. Los miembros de esta cooperativa  fomentan el trabajo colaborativo y ponen en circulación los conocimientos que generan, convencidos de que el saber es un común, por eso, apuestan por las licencias libres, a sabiendas de que si sus materiales no pudieran ser copiados, modificados, o distribuídos,  su incidencia política sería menor.

Se trata, en definitiva, de iniciativas que tratan de cubrir necesidades de una comunidad, en las que  colaborar significa supervivencia y en las que la  eficiencia se basa en la confianza mutua.  Esta apuesta, que supone un alto coste de oportunidad, sobre todo, como venimos diciendo, por las dificultades de éxito económico, suponen una lucha constante entre la racionalidad individual y la racionalidad colectiva o social, suponen mantenerse en un eterno dilema, quizás el dilema del prisionero, que demuestra que la mejor opción para los “jugadores” es cooperar, más cuando se cuenta con que los seres racionales tienen moralidad, y buscan la opción del “juego” en la que ambos salen ganando. Es decir, se trata de elegir de manera independiente la mejor alternativa a seguir, para terminar  en una posición mejor que la que hubieran alcanzado si no hubiesen cooperado.
Y es que, a pesar de la constante tensión económica, y de que sus sueldos no llegan a los mil euros y el trabajo exige una alta dedicación e implicación, los socios y socias de la cooperativa Traficantes de Sueños, reconocen que la felicidad y  la motivación que les produce su trabajo aumenta cuanta más  cohesión y unión generan entre las redes con las que colaboran, y eso se traduce en una mayor productividad.

Al fin y al cabo, la idea es materializar la puesta en marcha de  una forma de vida desmarcada de la economía capitalista, un reto que nadie dijo que fuera fácil.

 (Este vídeo muestra la filosofía de algunas de las empresas y cooperativas que en Madrid apuestan por otro tipo de economía. Grabado durante la última Feria celebrada por las entidades que forman parte del Mercado Social de Madrid).

Información relacionada:

Web Traficantes de sueños: http://www.traficantes.net

Beatriz García, cooperativista de Traficantes de Sueños presenta su modelo de negocio en la Escuela de Organización Industrial: http://www.eoi.es/savia/video/546/traficantes-de-suenos

Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria (REAS) : http://www.economiasolidaria.org/mercado_social

Wikipedia:

http://en.wikipedia.org/wiki/Copyright

http://en.wikipedia.org/wiki/Cognitive-cultural_economy

http://es.wikipedia.org/wiki/Cultura_libre

CIS:

http://www.cis.es/opencms/-Archivos/Indicadores/documentos_html/TresProblemas.html

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