Cambio de institucionalidad: “The power of one”

Sesión con Javier de la Cueva

Las sesiones y la bibliografía recomendada por el profesor De la Cueva son relevantes para el proyecto en marcha ya por el acercamiento a autores imprescindibles para su desarrollo como Ostrogorsky, Bobbio, Castoriaris  o Bekler, entre otros, así como para el desarrollo de ideas y conceptos relacionados con la potencialidad de la ciudadanía en democracia que, trasladándolas a la idea de partido político y militante permiten comenzar a indagar en lo que, a priori, podríamos buscar con este trabajo: un cambio de institucionalidad dentro de la estructura de los partidos políticos y un empoderamiento del militante que permita una mayor redistribución del poder y un mayor flujo de información, que obligue a configurar partidos más abiertos, más participativos, más democráticos, más eficientes y menos dogmáticos que, por ejemplo,  permitan desarrollar acciones micropolíticas entre sus comunidades, como propuesta innovadora que provoque una mayor transparencia, responsabilidad, rendición de cuentas y mejore las relaciones entre sus comunidades. Se trata de incentivar una transformación que genere nuevas figuras de  militancia y un compromiso político, minado por valores puramente democratizadores para conseguir así,  un cambio de contexto que derivaría en una mayor calidad  en cuanto a procedimientos, contenidos y resultados, así como la creación de herramientas y formas impregnadas también de dichos valores.

La Ley de hierro, formulada por Robert Micthels, afirma  que toda organización se vuelve oligárquica y será gobernada por una minoría formulando los siguientes argumentos fundamentales: En primer lugar, cuanto más grandes se hacen las organizaciones, más se burocratizan, ya que, por una parte, se especializan; y, por otra, deben tomar decisiones cada vez más complejas y de una forma más rápida. Por tanto, aquellos individuos que conocen cómo tratar los temas complejos con los que se enfrenta la organización se van volviendo imprescindibles, formando la élite. En segundo lugar, se desarrolla una dicotomía entre eficiencia y democracia interna; de modo que para que la organización sea eficiente necesita un liderazgo fuerte, en detrimento de una menor democracia interna. En tercer lugar, la propia psicología de las masas hace deseable el liderazgo, puesto que son apáticas, ineptas para resolver problemas por sí mismas; son agradecidas con el líder, y tienden al culto de la personalidad. Su única función sería la de escoger de vez en cuando a sus líderes (1) . En España,  los partidos mayoritarios  que hoy conocemos se fraguaron durante el periodo conocido como Transición. Se trata del momento de modernización institucional más relevante de nuestro país que hoy hace aguas y demuestra su desgaste debido a múltiples motivos, entre otros, una llamada a la transición entre una democracia representativa a una más participativa que, a su vez, evidencia la estrechez de los cauces de participación y la exigencia de un control permanente de las instituciones que promuevan el  diálogo, la consulta, el debate, y la transparencia.  La vieja lógica del “vota, delega y olvida” no resulta, la democracia es una realidad viva, que crece, madura y se perfecciona. Ante este panorama, como apunta  Willy Brandt  no  queda más remedio que “atreverse con más democracia” y eso depende de cada uno de los nodos (militantes/simpatizantes) que forman los partidos así como de los valores de los que impregnen dichas prácticas.  Entonces, ¿qué podemos hacer para configurar nuestras instituciones políticas de modo que los dominadores malos e incapaces, que naturalmente intentamos evitar, pero que, no obstante, no resulta excesivamente fácil hacerlo, ocasionen los menores daños posibles y de modo que podamos deshacernos de los dominadores incapaces sin derramamiento desangre? En el mismo sentido que Popper se realizaba esta pregunta  nos encontramos con la misma cuestión a la hora de desarrollar el proyecto que tenemos entre manos. ¿Qué acciones concretas, factibles podemos llevar a cabo para democratizar los partidos políticos? Quizás el desarrollo de acciones micropolíticas podría ser una vía que abra camino hacia la democratización interna de los partidos políticos. En este sentido la aceptación y legitimación de la introducción de un sistema de indicadores de calidad democrática en un partido político podría  tomarse como una acción que apuesta que evidenciar la voluntad de democratizar la institución.

Acciones que empoderen

El papel del militante/simpatizante hoy es menospreciado por el aparato de partido y los representantes de distintos órganos de poder: ya porque su aportación no es necesaria para trasladar su mensaje a los votantes gracias al poder de los medios de comunicación de masas, ya por su irrelevancia  a la hora de financiar estas organizaciones , u otros (2). En cualquier caso, en general, vemos que dentro de sus propias organizaciones,  como señalaba Ostrogorski, no se estimulan las energías individuales sino que  dejan que se adormezcan. Por tanto ,necesariamente, el militante/simpatizante ha de darse a valer dentro de la organización  para ser tratado como un individuo inteligente con autonomía propia y llevar a cabo, como apunta De la Cueva en sus trabajosla misma consigna de la Ilustración: atreverse uno mismo a saber y poner los fundamentos de sus propias organizaciones, construyendo colectivamente partidos  más democráticas. En cualquier caso, es necesario que los militantes despierten, actúen y se atrevanSi cada milintante participa de manera activa como elemento de reivindicación  política y de presión para provocar su participación en la toma de decisiones y elaboración de programas y políticas  a través  de la actuación en red y la práctica de  actos ilocucionarios  “Away From The Key” se situaría en  una situación de poder, de empoderamiento , y eviataría  ser tratado de manera paternalista por el aparato de partido. Así, asignándolo  esa potencialidad al militante/simpatizante para hablar, escuchar, hacer, conectar, decidir, y participar, la esfera pública dentro de los partidos aumentaría sus niveles calidad democrática y ese tipo de comportamientos  desembocarían necesariamente en una redistribución de poder, aniquilando el dominio casi absoluto de las cúpulas, élites o el llamado aparato de partido en cuanto a la toma de decisiones. Igualmente se conseguiría una  mejora de la autonomía individual y un estrechamiento de vínculos  entre sus miembros Así, las acciones micropolíticas podrían conseguir que las corrientes de opinión fluyan de tal manera que el diálogo, el conflicto y la pluralidad comenzarían a formar  parte del día a día del partido mediante la colaboración en red de sus miembros en entornos de red, transformando, a su vez, la acción de cada miembro en  inteligencia colectiva. Por eso,   el concepto de “enjambre” tratado por De la Cueva en sus trabajos , entendido como movilizador democrático y motor del empoderamiento puede ser clave a la hora de promocionar y provocar el cambio y rediseño de institucionalidad necesario para que los partidos políticos comiencen a romper por fin la organización de la que habla Mitchels  y  dar paso a una modelización del sistema institucional para que se oriente hacia una horizontalidad progresiva. Se trataría, en definitiva,  de rescatar e insertar a modo filosófico en los partidos la idea clásica de democracia  que  retoma el concepto de igualdad de participación en asuntos públicos (Isegoría) y convertir así al ciudadano/militante/simpatizante no sólo en un speaker corner con posibilidad de eco universal sino también en un actor que lleva a la práctica acciones que favorezcan la democratización, y que estas se tengan en cuenta.

Un militante se queja en FB sobre la actuación del aparato de partido frente a su actitud.

Un militante se queja en FB sobre la actuación del aparato de partido frente a su actitud.

Transparencia e Indicadores de Calidad

Para que las comunidades afines a los partidos políticos puedan pensar y trabajar en aras de la democratización de los mismos es necesario que éstos conozcan qué, quién, cómo y dónde se toman las decisiones que configuran el mismo así cómo los contextos en los que se producen. Como señala Bobbio, democracia es poder en público”Por tanto, para que esa esfera pública sea realmente de calidad,  los partidos han de facilitar la apertura de datos y libre circulación de la información que producen, y que esta esté disponible para su copia, uso, modificación y redistribución para generar de facto ese empoderamiento y práctica política de calidad  y, al mismo tiempo , permita la fiscalización y control de las prácticas partidistas. En este sentido, la sesión con De la Cueva advierte una vez más sobre el relevante papel que juega la red  como herramienta de publicación, manipulación y manufacturación de datos y registros a la hora de moldear un cambio de institucionalidad y de creación de vínculos entre la comunidad y en concreto, de las posibilidades que esta ofrece a la hora  de crear tecnologías de la objetividad y salpimentar de facto la tecnología con valores democráticos básicos.  Así, la documentación y la exposición del profesor nos regala herramientas, sobre todo, relacionadas con la transparencia y las recomendaciones de la Sunlight Foundation que podrían añadirse directamente al Sistema de Indicadores de Calidad democrática dentro de un partido político o cualquier organización pública similar, siempre que se apueste, como acabamos de apuntar,  por la redistribución del poder y la transparencia a través del Open Data, la puesta en público de datos completos,  oportunos, sin discriminación, que estos sean de fácil de acceso que además permanezcan y que no presenten coste de uso. De hecho, la aplicación del Sistema de Indicadores de Calidad que tenemos en marcha podría ser entendido como una acción AFTK y como una pequeña herramienta de la objetividad  para  controlar y fiscalizar a los miembros del partido, y por eso se presenta como una herramienta revestida de valores democráticos y que busca una mejor democracia. Por tanto, podría ser entendida de alguna manera como una pequeña tecnología de la verificación. Al menos ese es el espíritu del Sistema de Indicadores de Calidad el de abrir el partido a los militantes, simpatizantes y sociedad en general de una manera responsable. No obstante, sólo una acción política valiente y decidida puede cambiar la situación.

– DE LA CUEVA, Javier. (2013). «Innovación y conocimiento libre: cuestiones morales y políticas». Isegoría. Revista de filosofía moral y política, número 48, 2013, pp. 51-74.Documento accesible en línea. ISSN: 1130-2097.

– DE LA CUEVA, Javier. (2012). Internet como entorno de la opinión pública: envolviendo los derechos fundamentales en derechos ordinarios. Revista Internacional de Pensamiento Político, vol. 7, 2012, pp. 93-115. ISSN: 1885-589X.

– DE LA CUEVA, Javier. (2012). Praeter Orwell: Sujetos, acción y open data ciudadana. Argumentos de Razón Técnica, número 15, 2012, pp. 13-37. Documento accesible en línea. ISSN: 1139-3327.

– DE LA CUEVA, Javier. (2012). Metodología y codificación de la acción micropolítica. Acciones políticas ciudadanas en internet. Trabajo de Investigación. Máster en Estudios avanzados en Filosofía. Madrid: Universidad Complutense. Documento accesible en línea.

– NADAL, Helena; DE LA CUEVA, Javier. (2012). Redefiniendo la isegoría: open data ciudadanos, en Cerrillo i Martínez, A., Peguera, M., Peña-López, I., Pifarré de Moner, M.J., & Vilasau Solana, M. (coords.) (2012). Retos y oportunidades del entretenimiento en línea. Actas del VIII Congreso Internacional, Internet, Derecho y Política. Universitat Oberta de Catalunya, Barcelona 9-10 Julio, 2012, pp. 283-300. Barcelona: UOC-Huygens Editorial.Documento accesible en línea. ISBN: 978-84-695-4123-

– MALAMUD,  Andrés (2003). Partidos políticos.  Introducción a la Ciencia Política, Julio Pinto , Capitulo 7 Eudeba, Buenos Aires (cuarta edición). http://www.eui.eu/Personal/Researchers/malamud/Partidos%20II%20(Pinto%20-%20EUDEBA).pdf

-FREIDERBERG, Flavia. (2006). Democracia interna: reto ineludible de los partidos políticos. Revista de Derecho electoral, (1), 1-17.http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3987968

-MEDERO, G. S. (2011). La democracia interna en los partidos políticos españoles: el caso del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Revista de ciencias sociales17(4), 598-611. http://www.redalyc.org/pdf/280/28022784004.pdf

Otros recursos:

(1)    http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Michels

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