Introducción al activismo de datos o activismo basado en la evidencia

(Seminario de Javier de la Cueva)

Basándonos en la definición de acción micropolítica que plantea Javier de la Cueva, por un lado están los datos y por el otro los procedimientos, planteamos estudiar de forma más profunda la parte de los datos. Existen hoy en día organizaciones dedicadas a promocionar entre la sociedad civil un mayor conocimiento sobre el tratamiento de los datos con el objetivo de conseguir construir mejores campañas de activismo y mensajes con mayor impacto, por su contenido y por su forma. El conocimiento es poder, es el eslogan de la Escuela de Datos de la Open Knowledge Foundation, y los datos permiten hacer visualizaciones muy interesantes que según la organización Tactical Tech son una herramienta muy poderosa de comunicación.

Para analizar esta cuestión nos parece relevante en primer lugar mencionar el periodismo de datos y las políticas basadas en la evidencia; consideramos que ambas disciplinas están más extendidas a nivel teórico, que no práctico, y que tienen muchas características en común con lo que llamaremos el activismo de datos o activismo basado en la evidencia.

El periodismo de datos y las políticas basadas en la evidencia

El periodismo de datos es una nueva disciplina que surge como una solución a la necesidad de tratar un volumen de datos que cada vez es mayor. Todo el periodismo está basado en datos evidentemente pero la diferencia, señala el Manual de Periodismo de Datos, “quizás sean las nuevas posibilidades que aparecen, cuando se combina el tradicional “olfato para las noticias” y la capacidad de narrar una historia convincente, con la escala y alcance de la información digital disponible en la actualidad.”[1].

El periodismo de datos trata de hacer más fácil poder trabajar con mayor cantidad de datos usando la programación para automatizar el proceso de recoger y combinar información proveniente de distintas fuentes. También utiliza la visualización de datos para explicar de una manera más eficiente un volumen importante de datos. Tal y como plantea el periodismo, es importante enviar u mensaje claro y directo.

Las llamadas políticas basadas en la evidencia se usan ya en muchos países de forma sistemática, Cabo y Magallón (2013) la definen como una forma de tomar decisiones basándose en el estudio de los datos, es una forma de evaluar la eficacia de hipotéticas políticas públicas antes de su implantación, utilizando técnicas propias del método científico[2]. Para que se den este tipo de políticas es fundamental que la información en manos de las instituciones públicas esté ordenada y sea accesible en formatos reutilizables[3]; Alberto Ortiz de Zárate, Director del Departamento de Servicios Ciudadanos del Gobierno Vasco desde 2009 hasta 2013 e impulsor del portal de datos abiertos de dicha comunidad reconocía que el mayor reutilizador de datos en Euskadi era la propia administración.

Estas dos disciplinas comparten el tratamiento de datos pero tienen objetivos distintos. Lo que vamos a llamar activismo basado en la evidencia o activismo de datos comparte muchas características y objetivos de ambas pero también un objetivo diferenciador: el tratamiento de datos con el objetivo de erigirse en contra o a favor o proponer una alternativa a una acción concreta que afecta a la vida pública. El objetivo que el activismo de datos comparte con las políticas basadas en la evidencia es el poder analizar los datos públicos para proponer la mejor solución o propuesta para el desarrollo de una política pública. El objetivo que el activismo de datos comparte con el periodismo de datos es el de hacer llegar el mensaje de la manera más comprensible posible. El activismo de datos tiene como objetivo tener un mensaje claro y sencillo apoyado por un análisis riguroso que permita no dudar de la viabilidad de las propuestas presentadas.

Lo que tienen en común las tres disciplinas es evidentemente los datos y la necesidad de que exista una política de transparencia de lo público que predique y cumpla con los principios más vanguardistas en publicación de información, los principios del Open Data. Esta sigue siendo de momento una asignatura pendiente. “En la actualidad tenemos unos actores, unas herramienta, un forma de trabajar en red y unos contenidos que puestos a disposición universal pueden lograr que cualquiera pueda acceder al conocimiento con independencia de su lugar de nacimiento y origen social. Sin embargo, se siguen estableciendo barreras físicas y legales al acceso a la información y al conocimiento, perpetuándose el statu quo de un modelo de sociedad que cada día más nos demuestra que es esencialmente injusto.”[4].

El activismo de datos o activismo basado en la evidencia

El punto de partida diferenciador detrás del activismo de datos es la necesidad de un cambio de sistema y un avance hacia una sociedad más participativa, donde hay un espacio para que sea la sociedad la que plantee alternativas en el sentido que describe De la Cueva, “es bien conocida la premonición orwelliana de la utilización de la tecnología por parte del poder político para controlar a los ciudadanos. Sin embargo, hasta fechas recientes no se ha tomado conciencia de que la tecnología puede cumplir la función inversa, praeterorwell, y que seamos los ciudadanos los que la utilicemos para ejercer un control sobre las personas y organismos que gestionan la res publica”. En este sentido el objetivo del periodismo de datos sigue siendo el de ejercer la función de perro guardián y el objetivo de las políticas basadas en la evidencia encontrar a través del análisis de los datos la mejor solución para el desarrollo de una política. El activismo de datos tiene como objetivo que su mensaje o propuesta active un cambio (para lo que plantearán una campaña o procedimiento) y para esto las instituciones deben estar dispuestas a dar un espacio a la colaboración y participación de la sociedad.

La ciudadanía tiene derecho a participar y no puede hacerlo en condiciones de igualdad si no cuenta con los mismos datos que las instituciones públicas y con ese espacio de diálogo, el éxito de su campaña dependerá del ruido que pueda hacer y no de la calidad de su propuesta (esto formaría parte del procedimiento para desarrollar la acción micropolítica). En este sentido Nadal y De la Cueva (2012) definen esa función como la necesidad de que exista una isegoría entendiendo que “no se trata de un ejercicio ni contra el poder ni de control del mismo, sino praeter legis, motivado en numerosas ocasiones por un correcto y legitimo entendimiento de la auto gobernanza y para mejorar aquellos aspectos donde otros sistemas de producción o regulación de bienes o servicios son incapaces de llegar”[5].

El activismo de datos en la práctica

Cuando un gobierno quiere cerrar colegios rurales alegando que son insostenibles porque no hay suficientes alumnos y no son rentables, ¿cómo puede la sociedad demostrar que se equivocan si no tiene los datos para respaldar sus argumentos? En 2005, la Scottish Rural Schools Network (SRSN) arrancó una campaña contra la clausura de 60 escuelas rurales y pidió a las autoridades información sobre la población escolar de las zonas afectadas, la capacidad de los centros, la distancia que tendrían que recorrer los niños tras el cierre y el ahorro real que supondría para las administraciones públicas. Con los datos en la mano, la SRSN elaboró un informe alternativo en el que demostró que los cálculos oficiales eran erróneos y los cierres estaban injustificados. El gobierno escocés creó una comisión independiente para estudiar el asunto e impuso una moratoria en los cierres hasta conocer los resultados de la comisión.

El manejo de los datos en un sentido similar al que hacen los periodistas de datos  ya ha dado resultado muy positivos en muchos países y existen organizaciones que han dedicado parte de su trabajo a enseñar a otras como hacer ese uso de datos. Los ejemplos más claros son algunos proyectos que han surgido en el movimiento Open Data y que han permitido a través del tratamiento de los datos tener mejoras en políticas públicas.

La ONG Aid Map utiliza mapas para ayudar a mejorar la transparencia, la eficiencia y la colaboración entre ONGs que trabajan en distintas crisis humanitarias. Uno de los principios básicos para conseguir la eficacia de la ayuda al desarrollo es la transparencia, saber dónde se está haciendo qué para no duplicar trabajo y sobre todo saber dónde hace falta más ayuda. Los mapas que propone Aid Map completan esta acción haciendo mucho más sencillo para todos consultar estos datos.

El proyecto Open Spending de la organización My Society, ofrece un software de código abierto con el que se pueden visualizar los presupuestos de cualquier país, a través de estas sencillas visualizaciones se puede entender de un vistazo dónde dedican los gobiernos el dinero de nuestros impuestos (en España lo hace ¿Dónde van mis impuestos?, un proyecto de la Fundación Ciudadana Civio) y comparar muy fácilmente la evolución de los mismos de un año a otro. Los presupuestos marcan la importancia que los gobiernos dan a cada política y conocerlos al detalle es un elemento de prácticamente cualquier campaña activista (¿cuánto ha variado el dinero destinado a políticas de igualdad en España?, ¿cuánto ha variado el dinero destinado a la ayuda?).

Las herramientas

Conscientes de que mediante el uso de los datos los mensajes de cada campaña son más potentes, hay organizaciones que han destinado fondos a crear tutoriales sobre cómo dar el mejor uso a los datos.

Un ejemplo es el School of DataEscuela de Datos en su versión en español- de la organización Open Knowledge Foundation, una fundación dedicada a la promoción del conocimiento libre en todo el mundo, que tiene como objetivo empoderar a organizaciones civiles, periodistas y ciudadanos para que sean capaces de usar los datos de manera efectiva y eficiente, su eslogan “¡Conocimiento es poder!”.

Las primeras lecciones que ofrecen tienen como protagonista a los datos. Parte de cero explicando qué es un dato, qué tipos de datos nos rodean y por qué los datos son importantes, explica cómo se pueden crear bases de datos cuando los datos que tenemos no están estructurados y expone las distintas formas de conseguir datos, la extracción de datos o la solicitud de acceso a la información.

El siguiente paso es conocer las herramientas necesarias para poder analizar los datos, se trata saber utilizar una hoja de cálculo para ordenar y filtrar los datos de forma que podamos hacerles preguntas muy concretas. En esta sección también se hace hincapié en lo importante de trabajar con gráficas para hacer un mejor análisis de los datos.

El resultado es la exposición de los datos y la historia que les acompaña. La visualización es una parte fundamental del proceso, a la hora de presentar los datos dar con un gráfico que ayude a expresar los resultados de la investigación dará mucha fuerza al mensaje, siendo este más claro y sencillo.

Todas las lecciones parten desde lo más sencillo pero también incluyen programas más profesionales para avanzar en el tratamiento de los datos y en las visualizaciones.

Otro ejemplo es Tactical Tech, una organización dedicada al uso de la información en el activismo. Estructura el material en torno a dos programas, por un lado el  programa Evidence & Action que se centra en el uso de los datos, en el diseño y la tecnología para hacer campañas; y por otro lado el programa Privacy & Expression a través del cual ayudan a los activistas a entender y a manejar su seguridad digital y los riesgos para su privacidad.

El programa Evidence and Action ayuda a las organizaciones dedicadas a la defensa de derechos a usar la información de la que disponen de forma estratégica y creativa. Enseñan a usar las herramientas digitales de forma segura para exponer las injusticias y los abusos y crear narrativas subversivas para enfrentarse al status quo y llamar a la acción.

Si la escuela de datos nos preparaba para analizar los datos, Tactical Tech se centra más en cómo hacer llegar el mensaje, convencidos de que las técnicas de visualización (como los mapas y el diseño de la información) son una herramienta muy poderosa de comunicación.

Entre los tutoriales con los que cuentan cabe destacar: Exposing the invisble, una serie de tres documentales en los que analizar tres investigaciones distintas; Visualising Information for Advocacy, es un libro que explora cómo influir en un tema concreto utilizando una buena combinación de información, diseño tecnologías y redes, en el libro se analizan 60 campaña de todo el mundo; The Info-Activism How-To Guide es un libro que se centra en cómo hacer de una campaña algo que interese a más gente.

Estas organizaciones están teniendo un gran impacto en el trabajo de muchas organizaciones que ven como sus campañas pueden mejorar exponencialmente con un mejor tratamiento de los datos. Además de mejorar el mensaje refuerzan su credibilidad con propuestas más rigurosas que son fundamentales para poder trabajar con las instituciones públicas. Al igual que se ha hecho con el periodismo de datos y con las políticas basadas en la evidencia parece pertinente seguir profundizando en el potencial que tiene el uso de los datos para desarrollar campañas de activismo.


[2] R.Magallón y D.Cabo, Datos, cultura cuantitativa y calidad democrática, publicado en la Revista Telos en septiembre de 2013, disponible en: http://sociedadinformacion.fundacion.telefonica.com/seccion=1266&idioma=es_ES&id=2013070309540001&activo=6.do

[3] El movimiento Open Data ha definido a través de los 8 principios del Open Data cuales son las cualidades mínimas que debe tener una dataset para ser realmente abierto y reutilizables libremente, los principios se pueden consultar aquí: https://public.resource.org/8_principles.html

[4] Javier De la Cueva, Praeter Orwell: sujetos, acción y open data ciudadana, publicado en diciembre de 2011 por la Escuela de Organización Industrial, Madrid

[5] Nadal, Helena; De La Cueva, Javier. (2012). ≪Redefiniendo la isegoria: open data ciudadanos≫, en Cerrillo i Martinez, A., Peguera, M., Pena-Lopez, I., Pifarre de Moner, M.J., & Vilasau Solana, M.(coords.) (2012). Retos y oportunidades del entretenimiento en linea. Actas del VIII Congreso Internacional, Internet, Derecho y Politica. Universitat Oberta de Catalunya, Barcelona 9-10 Julio, 2012, pp. 283-300. Barcelona: UOC-Huygens Editorial. Documento accesible en linea:

<http://openaccess.uoc.edu/webapps/o2/bitstream/10609/15121/6/IDP_2012.pdf&gt;. ISBN: 978- 84-695-4123-4.

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