TEORÍA SOCIAL DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS E INTERNET (I). INTRODUCCIÓN HISTÓRICA A LA SOCIOLOGÍA DE LA TECNOLOGÍA. #CCCD

CULTURA MATERIAL I

Si  la cultura material se analiza identificando artefactos u dispositivos que se identifiquen con la objetivación podríamos trasladar esa idea y asumir  la materialidad cotidiana que emana de los partidos políticos y del proceso democrático  que experimenta la sociedad a diario. Y observarlo con el foco puesto en el papel que juegan las TICs a la hora de estructurar una nueva materialidad  que, a su vez, empuje hacia un cambio social que profundice en la democracia. Voy a tratar de ver cómo el concepto de cultura material puede ayudarme a la hora de situar el TFM y como las TICs pueden colaborar a qué esa cultura se moldee y tenga consecuencias en la cultura democrática, por ejemplo.  Trataré de acercarme al concepto cultura material en ese sentido y para terminar realizo  una metáfora entre los monasterios dúplices y los partidos políticos tradicionales.

1-      ¿Cómo relacionar los conceptos relacionados con “cultura material” a la creación de un sistema de indicadores de calidad democrática para partidos políticos?

Creo que la innovación y el uso y extensión de la tecnología digital genera un contexto (materialidad) llamado o conocido como   “ecología social de la innovación” que  puede ayudar a  la creación de  Sistema de Indicadores de Calidad democrática  que provoque  la mejora de  los procesos internos y externos  que realizan los partidos políticos. Es decir, las TICs podrían influir en crear esa nueva materialidad fortaleciendo, en este caso,  los procesos que aporten valor o calidad  a  la actividad social, política, y económica, a través de la creación de nuevos modelos de participación y representación políticas y de  control democrático en este entorno que, en parte, es  facilitado por la infraestructura tecnológica digital.

En concreto, como algunos autores que ya han imaginado y estudiado ese contexto, y si lo asociamos a la idea de materialidad,  podemos pensar en un espacio abierto,  descentralizada, dirigida hacia fuera, que fomente la creatividad, biodiverso, dinámico, colaborativo, etc….  unas formas de hacer política,  que rompa las viejas estructuras  y genere un nuevo engranaje interno que camine hacia una mejora de la calidad y cultura democráticas y favorezca el empoderamiento ciudadano.

Tras la llamada a la participación, más visibilizada a partir de mayo de 2011, hoy existen las herramientas para gestionar la deliberación de las masas que favorezca la  regeneración democrática radical, y gestionar el debate, la inteligencia colectiva y romper, abrir esas sedes “dúplices” y que realmente se conviertan en “plazas públicas”.

2-     Del monasterio a la sede del partido.

Los partidos políticos pueden ser objetivables como aparatos culturales que han generado una “materialidad” a la hora de hacer política. Los partidos y todos los objetos o experiencias materiales que derivan de ellos como:  sus  sedes,   su estética, su aparato propagandístico y las diversas formas de relacionarse que generar sus códigos (estatutos, etc)  entre sus militantes, simpatizantes y ciudadanía general se “materializa” en que hoy los vemos como herramientas  de organización vertical,  herméticas, opacas  y alejadas de la sociedad a la que se espera que representen. Haciendo un símil, se puede comparar a los partidos políticos con los monasterios dúplices . En este caso, no como  lugares únicos de contemplación si no como lugares únicos donde hacer política, lugares que se han apropiado de la exclusividad de hacer política, donde se han elaborado unas reglas, unas formas de hacer que hoy se ponen en tela de juicio, pues hoy no garantizan la participación ni el pluralismo político que se les confía en la Constitución de 1978. En este sentido, la acción de las nuevas tecnologías puede modelar esa materialidad.  Y es que, podríamos  hacer un símil, levemente explicado, con el muro impuesto en los monasterios dúplices y “el muro”  que hoy existe entre los partidos políticos y ciudadanía:

Su puesta en marcha (Transición española) tal y como la conocemos  sucedió después de sufrir una dictadura que duraba 40 años, donde los derechos civiles y políticos eran inexistentes. Fue en aquel entonces cuando una gran mayoría de la población comenzó a aprender lo que era la política y cómo hacer política, (recordemos cómo en 1977 la televisión enseñaba a cómo ejercer el voto). Al  acabar ese periodo de Transición, el “hacer política” se dejo a “los que saben”: partidos políticos y sindicatos. Es decir, quizás en ese contexto podemos encontrar uno de los orígenes de la actual ruptura institucional con la ciudadanía. Los partidos, poco a poco, organizados de manera vertical y se han blindando, a la ciudadanía. Durante este tiempo  su forma de materializar ese “hacer política” podría haber favorecido la  profesionalización de la actividad política, la endogamia, la falta de formación,  la falta de rendición de cuentas u otros vicios. Sus prácticas, su forma de forjarse durante más de 35 años han conformado una cultura política que hoy no sirve, se podría decir que han naturalizado una forma de hacer política inservible o, al menos, no suficiente sólo con partidos políticos. (CULTURA MATERIAL EVOCATIVA). +

Si seguimos comparando, grosso modo, la historia de los partidos a la de los monasterios dúplices, podríamos decir que, al igual que las monjas eran criticadas por glotonas o charlatanas y, finalmente,  fueron sustituidas por prostitutas;  los representantes políticos y los aspirantes son vistos como personas en las que no confiar, corruptas, charlatanas o  vagas, etc . Nos encontramos entonces hacia percepciones que se traducen en un clamor social por el cambio de actitudes y/o personas dentro de ellos. Por ello, también se podría decir que, de alguna manera, se han convertido en  “prostíbulos políticos”.  Ahora, con una generación activa que no vivió la Transición que ni siquiera votó la Constitución,  su papel está entredicho y la exigencia de un cambio de materialidad se hace urgente. Un cambio de cultura que será posible o facilitado gracias a la tecnología digital.

 

Advertisements

2 thoughts on “TEORÍA SOCIAL DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS E INTERNET (I). INTRODUCCIÓN HISTÓRICA A LA SOCIOLOGÍA DE LA TECNOLOGÍA. #CCCD

  1. Angel Gordo 19h
    Sofía, tu uso de la cultura material lo encuentro muy original; te animaría a que siguieras profundizando en ellas si bien en algún momento alejarse de lugares y comprensiones comunes podría ser interesante; para ello lecturas pertinentes y trabajo en profundidad son de gran ayuda. Esto último podría dar algo de cuerpo y materia a tus metáforas y analogías.
    Salud

    • Gracias Ángel, pues tenía dudas sobre la validez de la exposición ya que se trata de abstraerse y no siempre es fácil…También estoy de acuerdo en la necesidad de dar solidez a lo que se plantea para dar cuerpo a la argumentación… Seguimos hablando!!

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s